La deuda como forma de esclavitud de los estados


Ahora que Ecuador ha estado al borde del abismo, conviene rescatar del olvido algunos pasajes de la historia de este país que, como otros muchos, quiere sacudirse la aplastante y cotidiana esclavitud en la que está sumida por una deuda externa asfixiante, inmoral e injusta. Una deuda sistemáticamente ideada para que todo el planeta gire en torno a las grandes multinacionales.

Contado todo por John Perkins en un libro titulado “Confesiones de un sicario económico“, en el que relata la historia de su carrera en una consultoría a través de la cual se convirtió en un sicario económico al ofrecer créditos “de ayuda al desarrollo” para pagar deuda pública y sobornar a los gobernantes. Todo parece fruto de la casualidad, pero no lo es. Como dice Perkins en su vídeo, no estamos ante una teoría conspirativa: lo único que hay es puro afán de lucro, sea a costa de lo que sea.

[Video cortesía de Luis Palomo]


Sesgos ideológicos en los medios de comunicación


Que en la prensa española haya poca pluralidad y una falta preocupante de capacidad crítica, y que el tratamiento periodístico y la selección de los temas dependa del signo político del grupo empresarial que haya detrás es algo que todos tenemos tan asumido que casi nadie se extraña o subleva. Aun cuando es algo que merma en gran manera la calidad de nuestra democracia.

Estos claros sesgos ideológicos se dejan sentir también en las noticias que tienen que ver con la sanidad. Y más en un contexto de crisis económica como la actual, en el que el baile de cifras sobre la hiperutilización de los servicios y lo que ésto nos cuesta al bolsillo de los españoles es contínuo. Así, las pulsiones liberalizadoras parecen estar ganando el terreno, tanto a nivel político y en el mediático, de manera que el discurso que parece imponerse por doquier termina justificando los recortes sociales y de derechos fundamentales. El paréntesis al estado del bienestar.

El economista (que no cirujano) Vicenç Navarro, del que hemos hablado muchas veces aquí, denuncia esta tendencia en su último artículo de opinión. Y pone como ejemplo el llamado informe Vilardell, el cual ha copado la prensa general y especializada con titulares alejados de los contenidos y discurso subyacente al informe.

Vicenç argumenta que no es casual que se haya destacado en prensa supuestas recomendaciones como la del copago como forma de racionalizar la demanda, cuando las principales iban más encaminadas a aumentar el gasto en sanidad a partir de impuestos finalistas o corresponsabilizar a las mutuas laborales patronales en la financiación de la sanidad (pagando los gastos de los pacientes con enfermedades laborales).

Y añado yo. Tampoco es casual que la prensa se haga eco principalmente de informes de agencias de comunicación, consultoras, empresas farmacéuticas o tecnológicas y fundaciones, todas ellas instituciones privadas, cuyos denominadores comunes son potenciar la colaboración público-privada, instaurar fórmulas de riesgo compartido y de corresponsabilización de la administración en la investigación de fármacos o tecnologías sanitarias, y justificar pulsiones privatizadoras en el ámbito de la gestión de la sanidad. Curiosamente, enfrente de estos informes hay otros documentos elaborados por profesionales sanitarios de una tendencia más progresista que ahondan en su defensa de la sanidad pública, en la necesidad de una mayor financiación de la sanidad y en no olvidar que además de eficiencia y de sostenibilidad, las principales asignaturas pendientes siguen siendo asegurar la equidad y evitar las desigualdades sociosanitarias. Lógicamente, estas cosas ni dan dinero ni son noticia…


El motor de la industria se calienta


(Yo sigo erre-que-erre con mis temas favoritos, ustedes me perdonarán).

Convertir a la industria farmacéutica en un motor de desarrollo económico y social. Este es el objetivo del sugerente informe presentado en esta semana por los laboratorios farmacéuticos. Documento que se suma al que nuestro ilustre exministro, el viejo amigo Bernat Soria, está ya al parecer preparando.

El documento, conocido como  “Informe Moya-Angeler”, ha sido elaborado con la colaboración de figuras estelares del firmamento sanitario español, entre los que hay otros exministros (Ana Pastor, Manuel Pimentel y el patrono de la fundación de una empresa del sector –Julián García Vargas-), presidentes y directores de empresas consultoras y, como no, de laboratorios farmacéuticos, presidentes de sociedades científicas y de organizaciones colegiales, autoproclamados “representantes” de pacientes, afamados abogados, gerentes de áreas de salud, académicos y algunos clínicos.

¿Y de qué va el informe? No hace falta imaginarse mucho. Básicamente, hay dos objetivos declarados y una meta final en la sombra. Los objetivos declarados son 1) intentar “recordarnos” lo necesarios que son para la economía de este país, y 2) acercarse de nuevo a la administración sanitaria con la excusa de buscar un “partenariado” público-privado (PPP para los amigos) que permita llevar a cabo un trabajo conjunto entre los distintos agentes para alcanzar objetivos comunes que no sería posible lograr de manera individual.

Pero, señores, no somos tontos. Sabemos que el objetivo último es otro. Simplemente tratar de asustarnos a todos de que si les recortamos sus ansiados beneficios, nuestro querido sistema nacional de salud (elmejorsistemadesaluddelmundo) se va a hundir en los infiernos…

No es casualidad, señores, que este informe salga a la luz ahora (ni dos meses hace que el gobierno decretara los recortes en los precios de los medicamentos), aun cuando fuese elaborado en ¡Octubre de 2008!

Pero, tranquilos, que el gobierno no cederá (por favor, antes de acusarme de pelota y de tener carnés que no tengo, lean esto con su intencionado tono de ironía). A pesar de que Pepe Martínez Olmos estaba en el momento en que se presentó el informe, éste ya ha declarado que como mucho no sacará más conejos de la chistera (ergo, no recortará más los precios)…

Veremos si el pretendido y escenificado ni contigo ni sin tí entre la industria y el ministerio no deriva en una nueva claudicación del segundo y en la consecuente y urgente necesidad de recurrir al copago para salvar las cuentas de papá-Estado.

(He de reconocer que me fascinan estos movimientos de tablero de ajedrez…).

Saludos


Los nuevos pobres (2): el análisis de las causas, los mecanismos y las consecuencias


Las causas del empobrecimiento de la clase media en Argentina fueron varias: en primer lugar, la pérdida del trabajo de muchos empleados, aunque en ocasiones no se perdía el empleo, pero sí había una pérdida de poder adquisitivo por los recortes salariales. Otro importante causante de esta situación ha sido el cambo en la ocupación de gran parte de la población, con una progresiva desviación de empleos del ámbito público al privado, de la zona rural a la urbana, y de sectores económicos productivos a empresas proveedoras de servicios (sector terciario, fenómeno conocido como “terciarización”).

El deterioro de los nuevos pobres se ha producido básicamente de dos maneras: la más espectacular es el tipo “derrumbe”, que acontece de una manera abrupta; la más imperceptible es la “caída escalonada”, paulatina. Los que sufrieron esta segunda modalidad no siempre eran conscientes del cambio que les estaba afectando…

Los fenómenos subyacentes a este proceso de empobrecimiento son varios. En primer lugar, a nivel cultural, de readaptación social. Asumir que nada es como era antes, que ciertos sacrificios colectivos eran inevitables para poder afrontar la nueva situación. En el ámbito familiar esto se tradujo en una reducción del gasto doméstico. Renunciar a los lujos de la clase media y adoptar nuevos hábitos para ajustar las cuentas (lo que me recuerda una escena de la película “Lugares comunes”, magistral, de Aristaráin, en que Federico Luppi, tras perder su empleo, se ve obligado a tachar de la lista de compras habituales los caprichos materiales de pequeñoburqués, como los perfumes de Channel de su mujer, Mercedes Sampietro, y las botellas de vino mendocino; salvando las distancias, claro, puesto que la realidad es mucho más triste y menos diletante). En el ámbito mesoeconómico, se produjo una concentración de los recursos en pocas manos, un proceso de acumulación de la riqueza, lo cual ha aumentado las desigualdades sociales y afianzado el protagonismo de los privilegiados dentro de la estructura social.

En al ámbito de la salud, los nuevos pobres han perdido el acceso a las redes sanitarias, lo cual ha condicionado un auge de nuevas enfermedades (psicosomáticas, enfermedades infecciosas y otras patologías relacionadas con la pobreza). Mucha gente se vio forzado a recurrir a la automedicación, al no pode permitirse los servicios médicos, o a curanderos u otras medicinas alternativas. Incluso los hay que llegaron a perder la obra social (el aseguramiento social), mientras que otros la conservaron de una forma más precaria.

¿Pasará ésto en Europa? Un poner… ¿Grecia?

O, sin ir más lejos: ¿España mismo? ¿Somos conscientes del gasto social, económico y cultural que supondría la caída a esta situación de vasta y mantenida vulnerabilidad? ¿Cuánto tiempo tardaremos en salir de ésta?


Los nuevos pobres (1): el escenario


La profundidad y anchura de la crisis económica no sólo están provocando cifras absolutas de desempleo nunca vistas en nuestro país. El alcance de los recortes sociales que el gobierno, a instancias de los organismos internacionales que velan por la salud del capitalismo, está poniendo en marcha, probablemente ocasione que en pocos meses comencemos a ver, si no está sucediendo ya, personas antes acomodadas y ahora pasando penurias. El empobrecimiento de la clase media, que dicen los entendidos. Son los nuevos pobres con coches tuneados llenos de parches y con televisores rallados de pantalla plana del carrefour.

Argentina, por poner sólo un ejemplo relativamente cercano en lo cultural (aunque no en lo socioeconómico), ya tuvo que soportar en los últimos años del siglo pasado ajustes severos de alcance social y privatizaciones encarnizadas promovidas por los sucesivos gobiernos de corte neoliberal, entre ellos el de Carlos Menem. Reformas todas ellas aplaudidas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. La consecuencia extrema, que es la que conocemos aquí, fue el famoso “corralito”. Pero en el ignoto día a día, muchas personas y familias cayeron repentinamente en un agujero ausente de escapatorias o en un entrampamiento paulatino que apenas era perceptible.

Las consecuencias de lo sucedido durante estos años fue analizado por muchos autores del ámbito de las ciencias sociales, políticas y económicas, como Robert Castel, Alberto Minujin, Jaime Breilh, Pierre Bordieu… E incluso fue motivo del curioso documental “La deuda. ¿Quién le debe a quién?”, del director Jorge Lanata (copia argentina de Michael Moore).

Trailer “La deuda. ¿Quién le debe a quién?

Hace 6 años realicé una rotación externa docente por un equipo interdisciplinario de salud familiar en la Córdoba argentina. Esta experiencia me permitió acercarme a la realidad de un país casi expoliado, sin apenas recursos e infraestructuras públicas, que trataba de sacudirse de las cadenas de una deuda externa asfixiante. Fruto de lo aprendido son estas notas que recogí en mi cuaderno de trabajo de campo, y que comparto con vosotros.

Los nuevos pobres son personas de la clase social media que se han empobrecido o que, sin tapujos, se convirtieron en verdaderos pobres, tras los ajustes acaecidos en los 80 y 90 en Argentina. Se trata de personas que tuvieron acceso en su momento a la tecnología y a bienes y servicios propios de las clases medias, al tener trabajo estable, pero que perdieron su empleo y con ello muchos de estos privilegios. Los hay que incluso han llegado a perder el acceso y el consumo de bienes y servicios básicos, aunque no todos llegaron a este extremo. Es un sector caracterizado por ser muy heterogéneo: el grado de deterioro dependió principalmente del nivel basal de educación y de la situación social previa a la crisis (lo que se conoce como “capital social”). Son un grupo social en apariencia de clase media pero que se han empobrecido. Es la llamada “pobreza invisible”. Todas sus posesiones son de materiales nobles y aparentemente de calidad, pero que con el paso del tiempo y la pérdida de la capacidad de reemplazo o de reparación, comienzaron a deteriorarse. Una imagen gráfica que ilustra perfectamente esta situación es un tenedor de plata con las puntas rotas.”

(continuará)


De paréntesis en paréntesis, y tiro por que me toca


En menos de dos años, hemos pasado del “paréntesis al libre mercado” al “paréntesis del estado del bienestar”.

Y aquí no pasa nada… ¡pero pasa de todo!


Copago y donde dije digo digo diego


¡Jeje, os lo habéis creído todos! ¡Pero cómo va a ser verdad que el gobierno estaba analizando llevar a cabo lo del copago, hombre!

“YA NO SE CÓMO DECIRLO”
Trinidad Jiménez se rectifica a sí misma: “El Gobierno no contempla el copago


El rey, Barnaclinic y los mundos de Yupi


El domingo, mientras veía a ratos la final Federer-Nadal del Open de Madrid, mi cuñado me comentaba que una vez, en la Ser aún de Gabilondo, una cronista de la sección de moda hablaba de su experiencia como invitada en la zona VIP del torneo. Atenciones de todo tipo, canapés y champán, cómodos asientos en palcos amplios, gente guapa puapísima de la muerte por todos lados… Era la primera vez que iba a ver el tenis en directo, y la chica al parecer pensó que eso del tenis era así. Tanto que animó a la gente a ir al tenis, no por ver el deporte en sí, sino por su parafernalia de lujo.

Algo así parece haberle pasado a “nuestro” rey.  Al parecer tras su operación le contaba a su familia algo así como “Yo creía que lo de la sanidad pública era muy chungo, pero qué va, está de lujo: la habitación era de hotel, me operaron nada más llegar, y todo fueron atenciones“.

Claro. Lo que no parece conocer el rey, o más bien nos toma por tontos, es que en realidad estuvo ingresado en la parte privada y de acomodamiento de lujo del Hospital Clinic de Barcelona, Barnaclinic. Lugar donde, según nos explican en este blog de El Mundo, las habitaciones son acogedoras, tranquilas y confortables, acondicionadas para favorecer la recuperación de cada paciente.

Probablemente, como bien reflexiona Isaac Rosa en Público, el rey no sea tonto, pero sí un ignorante. Ignorante de la realidad del país donde vive. La imagen que tiene de este país es la de los mundos de Yupi, donde siempre las calles están recién barridas y los edificios con la pintura fresca, pues todo se arregla antes de su visita. Y donde los hospitales tienen habitaciones de lujo donde los huéspedes y sus familias tienen alas enteras y equipos sanitarios completos a su disposición y donde las listas de espera no existen.

Mientras, los simples mortales, a sobrevivir. Y 70.000 extremeños, por poner sólo un ejemplo, a vivir con menos de 5 euros al día, el límite de la pobreza extrema…


PPOE: Partido Popular Obrero Español


Cospedal dice que el partido social, progresista, de trabajadores y jubilados es el PP

El mundo al revés…