Quince temas, quince (1)


Los quince temas candentes de la Sanidad española para 2010, según PwC:

1. El impulso de los Servicios Regionales de Salud por parte de las Comunidades Autónomas y la consiguiente riqueza de modelos no es incompatible con un marco estratégico para el Sistema Nacional de Salud.

19 sistemas de salud en uno. Difícilmente asumible desde el punto de vista de los partidos políticos. Pero deseable desde el punto de vista social. ¿Quién dijo que ambas cosas deban de ir de la misma mano?

2. No a las Comunidades Autónomas como islas informacionales: avanzar en la interoperabilidad de los sistemas de información asistenciales.

Ya estaría bien dar el salto europeo (poder utilizar un sólo sistema de información sanitaria a nivel de los países de la UE). Tecnológicamente sí que sería posible. Pero si a nivel de nuestro estado esto parece una quimera, cuanto más en el continente. Al menos sí demos el salto autonómico, por favor, los que viven en zonas rurales fronterizas entre diferentes comunidades autónomas lo agradecerán…

3. La infrafinanciación del modelo MUFACE puede alterar todo el ecosistema sanitario privado y afectar también al público.

El coladero MUFACE. El sistema ideado para preservar los privilegios de los funcionarios y la clase pudiente de este país. Sí, estaría bien meterle mano a ésto. Pero ¿de veras el problema de MUFACE es que esté infrafinanciado?

4. A la polémica de la proliferación en España de las fórmulas de colaboración público-privada (CPP) sólo cabe responder con transparencia y evaluación de resultados.

Sí, sin duda. Pero hay un problema, y es cómo evaluar los resultados. Si lo que primará serán criterios evaluativos economicistas, lógicamente las empresas privadas tienen todas las de ganar. Pero eso no lo es todo. Además, la introducción de la iniciativa privada en salud no puede ser a costa de mermar la calidad asistencial, y no toda iniciativa privada debe tener el privilegio de gestionar la salud y la sanidad pública (sería algo así como dejar al lobo a cargo de las ovejas, ¿no?).

5. El logro de una mayor eficiencia operativa requiere adoptar programas integrales de control del gasto y un sistema de benchmarking.

Benchmarking = mirar lo que hace el vecino y aprender. Pero en inglés queda más guay.

6. De paciente sólo demandante a paciente también responsable.

Esta frase sólo puede ser de Albert Jovell (Presidente del Foro Español de Pacientes), presente entre los participantes del documento. Pero, ¿hasta qué punto el foro representa la visión, expectativas y opinión de los pacientes?

7. Una atención primaria resolutiva, con mayor autonomía de sus profesionales y dotada de una cartera de servicios y tecnologías adecuadas.

Como diría Julio Bonis, la invención de la rueda sería ahora redescubrir las virtudes de la Atención Primaria. No se nos olvide lo de la tecnología. Aunque la mayor tecnología, la más barata, la más eficiente y la más poderosa se llame OREJA, siempre es mejor comprar y consumir tecnología (para las empresas de i+d+i seguro: para los profesionales y para los pacientes necesariamente también lo debe ser, no lo olvidemos). Porque estoloarreglábamosentretodos de esta manera, ¿no?

8. Revisar la asignación de recursos para la prevención: más vale prevenir que curar.

No siempre esa máxima es válida. Ojo con la hiperprevención; a veces conviene protegerse de ella.

(Permanezcan atentos a las pantallas, ¡continuará!)


El futuro del sistema nacional de salud: un nuevo documento


Un estudio tipo Delphi en el que participaron 248 médicos y enfermeras, publicado por la Fundación Salud, Innovación y Sociedad, da su particular visión sobre lo que debe ser el futuro del sistema sanitario español. Informe que viene a sumarse a otros recientes y no tan recientes en los que se trata de marcar la senda por la que debe circular el sistema sanitario y que quieren dar recetas sobre cómo deben funcionar las cosas.

¿Qué dice el panel de expertos? Que si más autonomía del profesional, que si más fórmulas de corresponsabilidad, que si más incentivos, que si suprimir los nombramientos digitales («a dedo») de los altos cargos, que si abrir la posibilidad a elegir seguros públicos o privados, que si crear la figura del “coordinador de cuidados” (acaso esa figura no existe ya y tiene más de 35 años?????), que si verdadera capacidad de autogestión (centros con fórmulas jurídicas propias y capacidad de compra de provisión especializada), que si fomentar el empoderamiento del paciente, etc.

A veces no sé si estos documentos confunden la visualización del futuro con el deseo…


¿Bajar el precio o bajar el número de recetas?


En un artículo de Público, Jaume Puig-Junoy, profesor del  Departamento de Economía y Empresa de la Universidad Pompeu Fabra, hace un análisis breve pero sencillo que explica porqué el sistema de precios de referencia no consigue bajar el gasto. Además, pone el acento en las paradojas de una política de «control» de gasto que beneficia a las oficinas de farmacia, genera desigualdades y en definitiva no consigue su objetivo. ¿Eficiencia política?

http://www.publico.es/302161

Lo que impulsa el gasto no son los precios de los medicamentos, sino el número de recetas por persona. Mientras el precio medio por receta está estancado o a la baja, el número de prescripciones sigue aumentando.

Las evaluaciones independientes del impacto del actual sistema de precios de referencia ponen de relieve que este sistema ha sido útil para reducir los precios, pero no el gasto. Los precios de los genéricos se hubiesen reducido mucho más si se hubiera fomentado la competencia de los mismos entre laboratorios. Hoy esta competencia se manifiesta más en forma de descuentos a las oficinas de farmacia que en bajadas del precio de venta al público que pagan el Sistema Nacional de Salud (SNS) y los pacientes.

El actual sistema de copago necesita ser reformado, no para recaudar más o hacer pagar más al usuario, sino para hacerlo más equitativo. Hoy hace pagar un 40% del precio a familias monoparentales de muy baja renta con hijos a cargo, mientras da barra libre a pensionistas de elevados ingresos y/o riqueza. También hay que hacerlo más eficiente. El número de recetas aumenta alrededor de un 25% el día en el que se concede la gratuidad de los medicamentos al pasar a ser pensionista. La condición de pensionista para dar acceso a la gratuidad carece de sentido, no hay ninguna razón por la que una jubilación anticipada voluntaria deba suponer más gasto farmacéutico.


Informes que apuntalan el camino de la sanidad


Comienza a ser algo habitual que consultoras privadas, contratadas por no se sabe (aunque sí se intuye) quiénes, elaboren informes para «aserorar» al gobierno sobre cuál debe ser el rumbo de la sanidad. Casi siempre dichos informes emiten recomendaciones que apuntan a dos direcciones:

  • La introducción progresiva de la industria de las tecnologías de la información (nuevas redes sociales relacionadas con la salud) y audiovisuales (telemedicina) en el ejercicio clínico del día a día.
  • La participación del capital privado en la gestión, en la renovación y creación de la infraestructura sanitaria (construcción de centros sanitarios, primordialmente) y en la investigación.

Un ejemplo que confirma la regla es este nuevo informe presentado por la consultora PricewaterhouseCoopers (PwC) a los medios. Según nos informa La Razón en su mesiánico reportaje titulado «Las 15 recetas para salvar la Sanidad«, dicho documento cuenta con la coordinador de Ignacio Riesgo, director de la consultoría de sanidad y farmacia de PwC en España y los ex ministros de Sanidad Julián García Vargas (actualmente patrono de varias fundaciones y consejero de múltiples empresas privadas) y Ana Pastor (portavoz de sanidad del PP y vicepresidente segunda del Congreso de los Diputados). Como «especialistas» tiene a Juan Abarca, director general del Grupo Hospitales de Madrid; Margarita Alfonsel, secretaria general de Fenin (Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria); Jerónimo Navas, director de Instituto de Salud Carlos III; y Rai Belenes, consejero delegado del Hospital Clínico de Barcelona y ex director-gerente del Institut Catalá de la Salut. Todo un elenco lleno de figuras del mundo empresarial privado ligado a la sanidad… Simplemente, otra forma de ejercer presión.

Agradezco a Alfonso Gajardo la información publicada en La Razón


Papá Farmaindustria sale al i+rescate


Los cambios que se han dado en España en materia de investigación, desarrollo e innovación en los últimos veinte años han sido espectaculares, a nadie se le escapa. La creación de un ministerio cuyas competencias casi exclusivas son el fomentar este campo prometía una era de plata, como auguraba «Nature» hace ahora 2 años.

Sin embargo, nos topamos una vez más con la realidad. La excusa puede ser la crisis económica. Descenso en la inversión, recortes drásticos en las convocatorias de ayudas a la investigación por parte del Instituto Carlos III, desencanto, protestas… No es de recibo que ulíseos profesionales que lleven a cuestas una trayectoria increible vuelvan a su país atraído por los cantos de sirena y al cabo de poco tiempo declaren que  «volver de EEUU fue cambiar una máquina perfecta por un coche del siglo XVIII».

Si esto es así para los investigadores «básicos», pensad en la investigación clínica y epidemiológica. No sé si hablar de retroceso, cuando en realidad no se ha avanzado tanto en los últimos años.

Ahora, repito, el problema es que no hay fondos. Y para salvar la investigación de su segura muerte por inanición recurrimos a papá farmaindustria. 180 millones de euros en 3 años.

Leemos en Acta Sanitaria más detalles:

Programa +i de Cooperación con las CCAA

La industria farmacéutica en España ha puesto en marcha el Programa +i de Cooperación con las Comunidades Autónomas, enmarcado en el Entendimiento alcanzado con el Gobierno en marzo de 2009, por el que, entre otros compromisos, FARMAINDUSTRIA asumió la creación de un fondo de 180 millones de euros en tres años para proyectos de cooperación con las Comunidades Autónomas, en coordinación con el Ministerio de Sanidad, con el fin de impulsar la investigación clínica y traslacional en el ámbito biomédico.

Los proyectos incluidos en este Programa +i deben reunir una serie de características: Proyectos de carácter horizontal o transversal: se da preferencia a programas o plataformas de soporte a la investigación, con especial atención a los aspectos de gestión e infraestructura. El dinero aportado no será utilizado para financiar proyectos de investigación sobre medicamentos específicos; mutuo interés (¿a qué se referirán con ésto?); mecanismos institucionales, pues la forma de gobierno de los proyectos y sus reglas de funcionamiento deben ser compartidas; las estructuras resultantes de los proyectos tendrán vocación de permanencia, pero el compromiso de financiación será de hasta tres años; y, además, deben provocar sinergias con otros programas nacionales de investigación biomédica (Instituto de Salud Carlos III) e internacionales (especialmente, la Innovative Medicines Initiative, IMI, y VII Programa Marco de la UE).

Áreas prioritarias y financiación

Las Comunidades Autónomas han considerado cuatro áreas prioritarias de colaboración: 1) programas y estructuras de soporte a la realización de ensayos clínicos; 2) programas y estructuras de soporte a la investigación clínica en Atención Primaria; 3) programas regionales de biobancos; y 4) inversiones y mejoras en centros hospitalarios para su acreditación como Institutos de Investigación Sanitaria.

En cuanto a la programación financiera del Programa +i se articula en tres fondos independientes: Fondo 1, por valor de 50 millones de euros, correspondiente a aportaciones de 2009; Fondo 2, por valor de 60 millones de euros, correspondiente a aportaciones de 2010; y Fondo 3, por valor de 70 millones de euros, correspondiente a aportaciones de 2011.

Pero a mi, como también a Vicente Baos, me siguen surgiendo dudas. ¿Qué resultará de todo esto? ¿Qué recibe Farmaindustria a cambio de estos acuerdos? ¿Está garantizada la independencia en las líneas y proyectos de investigación que resulten de estas ayudas? ¿Cómo cristalizarán estas ayudas? ¿Llegarán a los investigadores de a pie? Si se crea infraestructura con estos fondos, ¿qué pasará cuando dentro de tres años se cierre el grifo de farmaindustria?


i-Salud: información en salud para ciudadanos cibernéticos


Los de la Agencia de Calidad del SNS están superactivos últimamente. Y sumándose, como no, a marchas forzadas a las NTICs. De esta manera, están adaptando los clásicos boletines informativos a formatos blog, más dinámicos e interactivos.

Se han hecho un club de fans en Facebook y también en Twitter. Además, del suplemento Impacto y el de Seguridad del paciente, ahora además se suman al carro de las herramientas de información al paciente. El hijo se llama i-Salud, y nace, según ellos mismos, como soporte de información independiente para mantener informados a ciudadanos y pacientes y ayudarles a tomar decisiones sobre su salud.

En el primer número, nos informan de una iniciativa curiosa: un premio de cortos para reforzar la idea de que fumar es malo malísimo. Son cortos de un minuto, como este que se titula «El escondite inglés«.


Mesures de Millora de l`AP. FOCAP contraataca también en Facebook


Hace pocas semanas hablamos del FOCAP (Foro Catalá de Atenció Primaria) Pues bien, dos acontecimientos debemos notificar. Uno que tienen ya un rincón en Facebook donde encontraréis información actualizada sobre sus actividades, debates, etc. Y otra, que acaban de publicar un breve documento con diversas Mesures de Millora de l’AP (propuestas de mejora para la AP), entre las que destacan algunos clásicos, como el plan de desburocratización o el aumento de la capacidad de autogestión de los centros de salud, pero se añaden algunos otros interesantes como la prescripción por principio activo o que a los especialistas hospitalarios le sean aplicables también los mismos criterios de calidad de prescripción que los de AP.

Ya veremos lo que sale de todo esto. Seguiremos al quite.

Gracies


Argumentos frente a la omnipresencia social de la innovación


Los progresos científicos animan la evolución social, a su vez la sociedad respalda la investigación. En el caso particular de la investigación médica, la sociedad acepta con facilidad las innovaciones por cuatro razones: Por una parte, por el prestigio y el poder que ostentan los profesionales, que están protegidos por el mandato social; en segundo lugar, la innovación, cualquier innovación, se presenta como superior a lo reemplazado; en tercer lugar, innovar es consecuente con los valores culturales predominantes, y, por último, el culto a la salud es una ideología poderosa en las sociedades modernas y laicas, con un amplio poder de convocatoria, especialmente entre las clases medias, las cuales han perdido sus lazos con la cultura tradicional y se sienten cada vez más inseguras en un mundo que cambia con rapidez.

Luis Palomo Cobos. Virtud y virtuosismo de las nuevas tecnologías en Atención Primaria. Boletín OPiniones, OSALDE (Asociación por el derecho a la salud) 2006.