¿Informes clínicos en las farmacias?


Todos sabemos que los médicos de familia a veces tenemos que actuar como médicos de nuestra propia familia. A mi me tocó el miércoles santo, llamada por teléfono a las 8 de la tarde, que fulano estaba muy malo en el hospital.

Casualmente a mi llegada estaban ya dándole el alta. Le prescriben dos medicamentos, uno de ellos una benzodiacepina. No dan receta, ni monodosis. Apáñatela como puedas. “Bueno, no te preocupes, si quieres voy yo a la farmacia, como soy médico me la darán sin receta”.

Mi sorpresa es mayúscula cuando al pedir los medicamentos en la farmacia me piden el informe, le hacen una copia y se quedan ellos con el original. Les hago llegar mi malestar: si quieren justificar la receta de benzodiacepina, lo cual es lógico, entendía dos alternativas posibles: 1) que se quedaran con una copia del informe en el que tapen los datos clínicos, quedándose con la filiación del paciente y el tratamiento prescrito; o 2) que me dejaran un papel en blanco y les hacía una receta firmada por mí, que para eso soy médico. Pero de quedarse el informe clínico, nada de nada.

Lo mismo estoy equivocado… ¿Qué pensáis?


Homenaje a Antonio Villafaina


Antes de que el día nos lleve por las urgencias de siempre, quiero pararme un segundo para decir una cosa. Agradecer a Antonio Villafaina, farmacéutico y amigo como pocos hay en este mundo, su dedicación, esfuerzo, entrega, compañerismo y buen hacer en todas y cada una de las cosas que hace.

Entre otras muchas cosas que debemos a él, está la elaboración y ejecución del Programa de Apoyo al Paciente Polimedicado, un programa que ha contribuido decisivamente a sensibilizar a pacientes, facultativos y farmacéuticos de nuestra Área de Salud de la importancia de tener en cuenta y prevenir lo que de malo pueden llegar a tener los medicamentos en nuestras personas mayores.
Y lo hago en unos días en los que prefiero resaltar el buen hacer de Antonio antes que maldecir con mil palabras el comportamiento de los directivos del Servicio Extremeño de Salud por los desplantes contínuos que dispensan precisamente a nuestro compañero. Nunca sabrán apreciar lo que Antonio vale.
¡Un abrazo fuerte, compañero!
(Entrada originariamente para el blog Saludyotrascosasdecomer, pero censurado por el homenajeado, a la sazón director del mismo blog. Como Antonio no tiene poder para decirme nada de lo que publicar o no publicar en este blog, ¡pues ahí va!)

El día a día en la farmacia


Fabulosa representación de lo que se ha convertido el mercadeo de la salud en un establecimiento de venta de medicamentos, llámase “oficina de farmacia”. Lo mismo podría haberlo en un mercadona… por aquello de la competencia y la sostenibilidad, digo yo.