Elecciones en SEMFyC 3, de la democracia y del derecho a la información


A mano alzada, responded, por favor (sólo los que seáis socios de la semFYC):

¿Cuántos de vosotros sabe que hay elecciones a los miembros electos de la Junta Permanente de semFYC? ¿Quiénes cuándo y dónde son las votaciones? ¿Cuántos sabéis que hay dos candidaturas? ¿Cuántos quién compone cada grupo? ¿Quiénes han leído o conocen los elementos clave de los programas electorales de cada candidatura?
¿Cuántos de los que habéis alzado la mano a alguna de las anteriores preguntas ha recibido la información por vía directa de semFYC o su sociedad federada?

No sería de extrañar que haya pocas manos alzadas. Porque la mayoría de las sociedades federadas de semFYC, como luego veremos, no han colgado en sus páginas web información sobre el proceso electoral (convocatoria de elecciones y los programas de las dos candidaturas), a pesar de que, como es lógico, todas disponen de esos documentos. Y siendo como es la web una vía rápida, cómoda y barata de comunicación con los socios, lo lógico, como en toda organización de hábitos democráticos, es que hubiese información. Por el medio que sea, pero esto debe informarse a los socios. No puede (o debiera) ser de otra manera. No digo ya hacer debates televisados o programas tipo «tengo una pregunta para usted, señor Basora o señor Prados», no hace falta hacer ningún show de esto. Pero sí, al menos, informar a quien hay que hacerlo.

Sin embargo, a día 18 de noviembre sólo en 5 de las 17 sociedades federadas de semFYC hay, por poner sólo un ejemplo, información completa (en una de ellas la información es la procedente de la nota de prensa a los medios, que es escueta) sobre las opciones y programas que concurren a las elecciones. Afortunadamente, en la web oficial de semFYC sí que aparecen, aunque previo registro y limitado a socios, como es también lógico. De los blogs de las candidaturas hasta la fecha presentadas, sólo aparece el programa como tal en uno, y en el otro sólo se esbozan sus líneas generales. En la prensa especializada ha aparecido alguna noticia, pero la presencia ha sido testimonial. Puede que algunas sociedades federadas hayan mandado información a sus socios, pero no tenemos datos de cuáles, y sospecho que no han sido todas (al menos la mía no lo ha hecho).

Así, no sería de extrañar que no haya mucha gente enterada de esto que se cuece. Y sin información no hay debate. Y si una organización no genera debates internos ni mueve a sus socios o afiliados está, sencillamente, hueca, vacía por dentro. Ejemplos de esto que afirmo tenemos muchos: desde partidos políticos a sindicatos, pasando por colegios profesionales y sociedades científicas. No nos convirtamos en uno más…

En un post anterior, lanzábamos algunas preguntas cuya vigencia a estas alturas del proceso electoral es aún mayor que hace dos semanas: ¿Servirá esta doble candidatura para movilizar a los socios? ¿Habrá debate suficiente como para remover conciencias? ¿Tenemos una organización todo lo democrática, transparente y abierta posible?

A estas, añado ahora algunas otras (con mala leche, lo reconozco): ¿Está llegando la información a los socios? Es más, ¿qué está pasando con los compromisarios, los únicos que tienen potestad para votar? ¿Hay, en general, falta de comunicación de la organización con el socio? Si la hay, ¿qué interpretación debemos dar a este fenómeno?

Probablemente a estas alturas alguno ya me haya echado mal de ojo… Merecido lo tendría, por supuesto. ¡A ver quién me habrá dado a mi vela en este entierro! Desde luego, no hago esto para fastidiar a unos ni para gloria de los otros (tengo amigos en ambos, y los considero a todos igual de válidos), ni siquiera para desprestigiar al equipo actual, equipo en el que también formé parte y cuyo reconocimiento nunca será suficiente. Si lo hago es porque creo que mi obligación como socio de esta organización es contribuir a que sea más fuerte. De la forma que estimo que es más útil, que es desde la crítica, pero también aportando ideas y propuestas. Y desde mi posición, modesta, ahora de retaguardia y por tanto cómoda y sin riesgos.

Ambas candidaturas han sido lo suficientemente sensibles como para recoger en sus programas la preocupación de acercarse al socio… Gane quien gane tiene, a mi juicio, el deber moral de dotar a esta organización de los mecanismos y medios (y por supuesto, ¡también la voluntad!) para informar de este tipo de circunstancias que son la esencia de toda organización que dice pretender, desde la transparencia y la democracia, servir a los que socios a los que representa y de los que se nutre. Nada más y nada menos que cerca de 20000 personas…

(Imagen extraída del diario «El País«)


Elecciones en SEMFyC 2: la otra candidatura


Lo prometido es deuda. La candidatura a las próximas elecciones de semFYC liderada por el actual vicepresidente 1º Pep Basora ya se ha hecho un blog. Su lema es «semFYC en positivo». Además de Pep, la componen personajes ya conocidos en las esferas de las directivas de semFYC y sus sociedades federadas, como son Ana Pastor (actual vicepresidenta 2º), Domingo Orozco (presidente de la sociedad valenciana), Salvador Tranche (presidente de la sociedad asturiana) y Pascual Solanas (vocal de la Comisión Nacional de la Especialidad), entre otros. Y es precisamente esta circunstancia (caras conocidas y experiencia en la organización) una de sus principales virtudes (o defectos, según se mire…).
Su programa está disponible en la web de la societat balear (gracias a CC Baxter, el cual en su blog difunde información sobre las candidaturas. Por cierto, el programa de la autodenominada «alternativa» está aquí). Muchas promesas por ambos lados.
Lo bueno que tiene que haya dos candidaturas es que al menos han tenido que currarse un programa. Y que se hayan hecho público, para que todos sepamos por dónde piensa más o menos ir cada uno. Y para que cuando uno sienta que hay desviaciones, si las hay, pueda comprobarlo si quiere.
Con una lectura no muy exhaustiva uno puede sacar muchas conclusiones. Yo ya las he sacado. Tanto, que si antes albergaba alguna duda ahora ya lo tengo claro del todo. Si pudiera votar ya sé qué haría. A no ser que haya otra nueva opción (que bien podría llamarse «la tercera vía«), y que desde luego no descartaría. Pero es que no puedo votar, por estatutos sólo lo hacen los compromisarios… Y aunque pudiera, durante la asamblea de las votaciones estaré en este lugar en una mesa redonda sobre relación médico paciente. Casi que mejor…
¿»SEMFyC en positivo» o «La SEMFyC de siempre, una nueva SEMFyC»?

Farmaindustria, los ministros, el empleo y el uso racional de los recursos


El último trimestre de 2008 y el primero del presente pasarán a la historia como uno de los momentos de mayor destrucción de empleo de este país. La industria farmacéutica no estaba al margen de esta tendencia brutal, y cientos de empleos se perdieron. La realidad se imponía a las declaraciones: a pesar de lo que decía en su momento la Señora Maravillas (Secretaria General de Empleo, se llama así, no es que yo le haya acuñado ese nombre), quien afirmaba que en sectores como la Sanidad (…) o la industria farmacéutica, se siguen generando empleos, lo cierto es que se hicieron muchos recortes en personal. Los más perjudicados fueron los visitadores, la «red de ventas», pero también se vieron afectados cargos intermedios (responsables de áreas concretas, generalmente de demarcación territorial), cuyo tijeretazo en puestos de trabajo hizo que tuvieran que cubrir más provincias, lo que implicaba más desplazamientos, más trabajo, más estrés…

El gobierno quería poner coto a tanta sangría, y el mandato en todos los ministerios era claro: hacer todo lo posible y lo imposible por mantener el empleo en los sectores implicados, aunque fuese a costa de pactar con el diablo. Y así lo hizo el diligente Dr. Soria, antes de dejar la cartera de sanidad, con Farmaindustria. Poco tardó su sucesora, Trinidad Jiménez, en ir a los medios a contar que «avalaba el acuerdo«, fuese a pasar que los otros se arrepintieran.

Fue en abril de este año. Nos hicimos eco en este blog. El pacto, nunca hecho público pero sí objeto de propaganda por ambas partes, era, grosso modo, el siguiente:

Farmaindustria se comprometía a mantener o incrementar la inversión en investigación y desarrollo (también innovación y marketing?), al mismo tiempo que mantener las plantillas. Compromiso que, recientemente, ante el repunte esperado en las cifras de paro, se ha apresurado (ahora el ministro de trabajo) en volver a consultar a Farmaindustria si lo mantiene… por si acaso. Y Farmaindustria, al menos sobre el papel, lo mantiene.

Por su parte, el Ministerio, sin que las comunidades autónomas, sospechamos, supieran nada, dejaba a un lado su política de uso racional del medicamento (hasta ahora financiado con los dineros del «impuesto revolucionario» que cobramos a Farmaindustria todos los años), ahora reconvertida en programas autonómicos de mejora a la atención a pacientes crónicos y polimedicados, menos agresiva en la contención del gasto por poner más énfasis, al menos retóricamente, en la adecuación terapéutica que en el gasto farmacéutico (lo cual, de paso, permitirá, según el gobierno, contratar a unos 500 farmacéuticos: ¡todo cuadra!).

El gasto farmacéutico no parece haber aumentado sustancialmente en este año, a pesar del acuerdo, aunque los programas de polimedicados, hasta la fecha, están funcionando (en los sitios donde lo hacen) sin que hayan recibido aún un sólo euro del ministerio. Por otro lado, desconocemos si el pacto lo está cumpliendo Farmaindustria. Desde luego, no se ha vuelto a ver ni una sóla nota de prensa sobre ERE o despidos en ni una sóla filial española (sí, sin embargo, en otros países, como bien refleja Fernando Comas en su blog). Lo que sí nos consta es que las ofertas de empleo que las páginas web de las grandes, como Pfizer o…. no están muy actualizadas: o no es está generando empleo, o los pocos que salen ni se publicitan.

Proponemos a nuestros lectores y seguidores una actividad: preguntar a los visitadores qué está pasando desde abril hasta aquí. Si se está echando a gente a la calle, si los están reubicando debiendo asumir más carga de trabajo y más territorio, si están recortando sus salarios y primas. Y que vayáis comentando los resultados de vuestras pesquisas en el blog para conocimiento público de la situación, sea cual sea. ¿Os parece?

Gracias…

PD: Mientras tanto, en la web de farmaindustria extractan recortes de prensa en los que los titulares lo dicen todo: que si el ministerio no invierte dinero en investigación, que si Zapatero pone en peligro la investigación, que si no fuera por nosotros, que mira que buenos somos que mantenemos empleo en plena crisis

(Imagen extraída del blog «Biografías de los grandes«)

Para relajarnos un poco de tanta política, escuchemos con delicia la voz sofisticada de esta mujer de la clase alta africana, Rokia Traoré:

Gracias por estar ahí…


¿Copago de las recetas a pensionistas de alta renta?


En plena temporada de crisis económica, y mientras muchos españolitos de a pie estamos con el agua al cuello (no el que firma este post, afortunadamente), a (casi) todos nos ha sorprendido e indignado que los banqueros se cuiden tan bien y se procuren una (pre)jubilación de muy alto standing. Curiosamente, esto ha coincidido en el tiempo con el debate nacional de si subir los impuestos es de derechas o de izquierdas, debate de altura, se entiende…

Cuando parecía que ya este tema había pasado a mejor vida, recibo un e-mail de una compañera que trabaja en Navarra, Pilar, en el que se plantea la injusticia que supone que pensionistas de alta renta como el ex-directivo del BBVA no paguen ni un duro de sus medicinas y, por el contrario, muchos de los parados que hoy en día han agotado incluso las prestaciones por desempleo y tienen muy poca pinta de encontrar empleo en los próximos meses, tengan que pagar el 40% de los medicamentos que se les prescriba. Lo que plantea implícitamente es que los pensionistas de rentas más altas paguen al menos parte de sus medicamentos en vez de ser financiado con los impuestos. Un copago de recetas aplicado a los jubilados de rentas altas. O, también, porqué no, una excención al pago de recetas a los parados de larga duración… No en vano, la prescripción se considera una prestación social, ¿no?

Debate abierto. ¿Argumentos a favor? ¿En contra? ¿Abstenciones? ¿Es de izquierdas o de derechas? ¿Es viable? ¿Es justo? ¡Pufffff, cuántas preguntas!

(Imagen extraída del blog de la Asociación de Inspección de Servicios de Madrid)

Falta de atractivo de la medicina de familia también en EEUU


Nos rebanamos los sesos (o más bien debería decir «devanamos los sesos«) en nuestro país hablado de que la medicina de familia ha dejado de ser atractiva (alguna vez lo fue?, a lo mejor no atractiva, pero sí apasionante) para los estudiantes de medicina. Analizamos las causas, por todos sabidas, y aventuramos soluciones, las mismas de siempre pero que si tan fácil fuese aplicarlas la cosa me imagino que se podría resolver en nada (algo me dice que es un fenómeno complejo y multifactorial, con lo cual de difícil solución si no todas las partes implicadas comparten la misma visión sobre por dónde caminar para cambiar la tendencia).

En Estados Unidos también está ocurriendo desde hace años un fenómeno similar. Sin embargo, las diferencias entre los sistemas sanitarios, entre el perfil profesional del médico de familia y la estructura organizativa de la atención primaria son tan grandes, que se hace complicado extrapolar el debate a nuestro ámbito. Lo cual no impide que conozcamos que pasa con el gigante americano, aunque sólo sea por que muchos de los grandes clínicos, teóricos e investigadores de la medicina de familia y de la atención primaria provienen de allí.

El debate se ha instaurado en el último número del NEJM (léase «Niu Inglan»):

In 2009, for the 12th straight year, the number of graduating U.S. medical students choosing
primary care residencies reached dismally low levels.

(…)
Three major factors contribute to this crisis. First, primary care physicians earn far lower incomes than procedural specialists, reducing career attractiveness for medical students with high debt burdens. Second, the work-related stresses felt by primary care physicians tags primary care as the career with more work at less pay. Third, medical education favors training in non–primary care fields.

Ante estos aspectos, identifican posibles soluciones (ver tabla abajo): en resumen: dinero, dinero, dinero.

¿Ocurre lo mismo en nuestro país? ¿Valdrían estas propuestas? ¿Quién tiene la responsabilidad de ponerse «manos a la obra»?

Más allá ¿Qué está pasando? ¿Es esto una pandemia? ¿Qué Novartis innova una vacuna, por favor!?

Rescuing primary care requires national policies that address all three issues:


Dentaduras y sildenafilo para la crisis


Toni Garrido, que no deja de meterse en asuntos propios y ajenos, nos cuenta la historia de algunos de los que pasarán dentro de nada al sector de excluidos del sistema de salud en EEUU: los despedidos de General Motors.

¿La solución a la crisis, nos preguntamos?: Dentaduras postizas y Viagra.
Claro. Instinto de supervivencia, como no.

(Imagen extraída del blog «El dedo en la llaga«).


¿Es posible que haya una Banca sostenible y ética?


Recibo este e-mail de Alberto Pardos sobre una actividad que puede ser interesante. Para los que vivan en Zaragoza (para variar un poco de sitio).
La concepción mecanicista que predomina en la economía actual nos ha conducido a una situación de crisis mundial con aumento de las desigualdades y gran deterioro medioambiental.

Para salir de esta situación de forma sostenible y respetuosa con el ser humano y el medio ambiente, no es suficiente con tener buenas intenciones, es preciso desarrollar una comprensión más amplia y orgánica de la economía.

Para introducirnos en este tema, Joan Melé, director territorial de Triodos Bank para Cataluña (primer banco ético de nuestro país: http://www.triodos.es),/ impartirá una conferencia el próximo miércoles 3 de Junio, a las 8 de la tarde en el Colegio Mayor Universitario Virgen del Carmen (calle Albareda 23, junto a la Puerta del Carmen, Zaragoza).

La conferencia lleva por título: «Dinero y conciencia: hacia una nueva economía».

(La imagen es el logo de Triodos Bank, extraída de la web Otromundoesposible.net)

Is family medicine attractive to medical students?


A propósito de la medicina de familia y la atención primaria, me han encargado un post para el blog de la revista International Archives of Medicine, con la que colaboro en el Comité Editorial. No entramos en profundidad a hablar del tema principal del artículo al que hace referencia el post, pero deja caer algunos elementos de discusión de por dónde podría caminar la atención primaria. Ya que estamos en esos temas…
Sólo reproduzco el último párrafo:
Why is this happening? It is difficult to analyze the issue. But it seems clear that Primary Care has immersed into a crisis and that crisis opens the door to change and growth. That is the challenge. It is time to build another primary care, from the refoundation of its radical principles, open to new problems and proposing alternatives to solve efficiently and resolutely the health and social problems of citizens. Interdisciplinary approaches, elements of intrinsic motivation in the work-team, strategies for promoting empowerment in the community in order to avoid excessive dependence on medicine and doctors, providing healthcare professionals the ability to manage their time and work, granting and promoting research programs that target and prioritize the real problems of the Primary Health Care, planning training strategies based on the acquisition of the core values of family medicine, just maybe some of the keys to provide the primary care its deserved site in the global health system.

Salvar a la Medicina de Familia: ¿preguntas sin responder?


Nuestro buen amigo Vicente Baos comentaba hace unos días que hay que «salvar a la medicina de familia». 
Curiosamente el viernes les decía algo parecido a los residentes que acudieron a una mesa en la que participé en las jornadas de residentes en Logroño:
Está claro que estamos en crisis. Y no me refiero sólo a la crisis económica. La medicina de familia y la atención primaria en nuestro país, están en crisis. Lo dice todo el mundo, es motivo de análisis en todos los medios de comunicación. Pero el que estemos en crisis no significa que sea el fin. Las crisis son periodos de cambio. Y la medicina de familia necesita un cambio. La atención primaria necesita un cambio. Y ese cambio no va a venir solo. Nadie va a venir a rescatar a la medicina de familia. Somos nosotros (los residentes y los jovenes médicos de familia) los que debemos cambiarla. Y cambiarla en profundidad. Porque es el momento de dar el cambio, y porque es más necesario que nunca construir otro modelo de atención primaria. Tenemos argumentos, tenemos ilusión, tenemos capacidad para hacerlo. Es el momento. Pongámonos a trabajar.
Pero a uno se le vienen a la cabeza muchas preguntas: ¿cuándo?, ¿cómo?, ¿quiénes?, ¿hacia dónde?, ¿hasta dónde? y ¿con qué?
Algunas preguntas las tenemos resueltas, otras no tanto. Generalmente uno empieza teniendo claro «lo que no quiere», «lo que no debe ser», y poco a poco se van adquiriendo argumentos para proponer alternativas reales, para generar la hipótesis sobre «lo que debe ser», el «hacia dónde ir». En ello estamos: si os dáis cuenta, poco a poco estamos, nosotros y vosotros y otros más allá, soltando pequeñas ideas, aparentemente inconexas, y seguiremos haciéndolo en las próximas semanas y meses. Hasta que le demos, entre muchos, entre todos, forma al puzle del mapa por donde se desplegará la fuerza del cambio.
Pero urge ponerse manos a la obra. Es el momento. Hay que comenzar ya a gestarlo. ¿Nos ponemos?

Bernácer y las recetas contra la crisis: la fuerza y el valor del empleo


(Imagen extraída del blog «Alicante Vivo«)

A veces miramos fuera lo que dentro tenemos (o tuvimos). Si consideramos «dentro» este país que llamamos España, resulta que hace más de 3/4 de siglo, un alicantino, Germán Bernácer, ya se atrevía a pronosticar que «el paro estructural es consecuencia de la inestabilidad inherente al mercado finaciero, a consecuencia de la actuación incontrolada de ingresos no ganados, como el interés del dinero» (Rafael Cid. Le Monde Diplomatique, Marzo 2009). Recuerda un poco esto a la crisis actual, ¿no es cierto?

Algunos comparan a Bernácer con Keynes, el cual está en boca de los analistas políticos y periodistas por ser defensor, entre otras cosas, del intervencionismo del estado (ahora que algunos quieren «abrir un paréntesis en el libre mercado«). Pero lo cierto es que Keynes bebió de Bernácer (segundo párrafo pág 154)…
Más cosas que dijo este genio, que no era economista de carrera, sino ingeniero químico, y que durante la II República estuvo trajando en el ahora denostado por el PSOE y elogiado por el PP «Servicio de Estudios del Banco de España»? Pues alguna muestra más de su talento:
¿Porqué la posesión de la riqueza permite recibir una renta de la que su poseedor puede vivir, sustrayéndose a la labor productiva?
El valor de la renta que el lucro da a la riqueza, no por su inversión, sino por su posesión, es lo que comunica principalmente a la sociedad actual su aspecto peculiar de persecución de la riqueza por sí misma, ese sello de sordidez y codicia, junto al lujo estéril, que es la característica económica y moral del momento social presente o al menos el aspecto que tiende a desarrollarse a expensas de otras más nobles cualidades. Si es a la posesión de la riqueza, y no a la capacidad útil del trabajo, a lo que ha de estar vinculada siempre la mayor ventaja social, el mejoramiento moral de la sociedad -que es el fundamento de su progreso- será una obra muy lenta o acaso imposible
(Germán Bernácer. Interés del capital. El problema de sus orígenes. Ed Lucentum. Alicante 1925)
(Fragmentos extraídos no del original, sino del artículo referenciado de Rafael Cid).
Y no sólo se quedó en el análisis situacional. También daba recetas contra las crisis:
  • Socialización de los recursos naturales.
  • Autogestión obrera en las empresas.
  • Desaparición de la bolsa.

Si queremos, podríamos aplicar estas recetas a otra gran crisis: la de Atención Primaria. ¿Cómo?

  • Socializar los recursos sociosanitarios.
  • Autogestión de los profesionales sanitarios en los centros de salud.
  • Desaparición de las gerencias.

¿Un poco heavy la propuesta, no?

Hoy, día del trabajo, dedicamos este post, como no, a todos los parados, todos.