Autogestionando la salud


Valentín Sánchez, Valen para los amigos, coautor del blog Salud Comunitaria, me envía por correo con una curiosa iniciativa. Se trata de una serie de debates que a priori parecen muy interesantes. La excusa para debatir (y una cerveza, de paso) en este caso es la autogestión. Pero no de autogestión sanitaria, sino de autogestión de la salud. Muy distinto una cosa de la otra…

12 de junio a las 20h en el Local Cambalache. Oviedo.

Charla-debate: Avanzando en la autogestión de la salud.
Coordina: Gustavo de Teresa Romero.

Gustavo, médico de profesión, está coordinando un taller de autogestión de la salud en Valladolid, en el que partipan unas treinta personas cada lunes. Tratan temas relacionados con la crítica a la medicalización de la salud, el excesivo intervencionismo, los intereses de las multinacionales farmaceúticas, cuestiones vinculadas a la alimentación y la salud, etc.

Estas son algunas preguntas que propone para debatir en la charla del día 12:

  • ¿Es posible autogestionar nuestra propia salud?
  • ¿Contamos con los elementos necesarios para hacerlo?
  • ¿Necesitamos la intervención sistemática de l@s médic@s para estar sanos?
  • ¿Cuándo es necesario que intervenga un/a profesional sanitario?
  • ¿Están justificadas las intervenciones preventivas sistematizadas (tal y como están concebidas)?
  • ¿Está justificado el uso sistematizado y cada vez más frecuente de medicamentos?
  • ¿Ha mejorado el nivel de salud de la población desde que se realiza una medicina tan intervencionista?
  • ¿Podemos confiar en nuestros profesionales sanitarios?
  • ¿Podemos confiar en nuestro sistema sanitario?
  • ¿Es la privatización, como se propone desde algunos sectores, una alternativa viable?
Para romper la monotonía, el evento NO ES EN MADRID. Aunque tampoco me sirve de mucho: Oviedo está a casi cinco horitas de Plasencia… Cachis!!

A bote pronto, me parecen necesarios los debates en los que replanteemos muchas de las cosas que nos rodean, incluso nuestro propio papel como profesionales sanitarios, que se debería parecer más, según mi opinión, al de agentes de salud que al actual de intermediarios, con más o menos acierto. Sin embargo, de ahí a abrirse planteamientos que parecen equiparar el papel del profesional sanitario al de un mercader al servicio de intereses de compañías farmacéuticas, creo sinceramente que hay un trecho, por mucho que encontremos a veces ejemplos en este sentido.

Me recuerda al debate de las vacunas, que muchas asociaciones que curiosamente predican la libertad para vacunarse lo que realmente intentan «sensibilizar» es hacia la no vacunación. Es cierto que los últimos acontecimientos incitan a objeción de conciencia en contra de ciertas vacunas y estrategias supuestamente «preventivas», pero las vacunas, y los medicamentos y los médicos y los farmacéuticos y las enfermeras y la sanidad en su conjunto tiene su papel en esta sociedad (vamos, digo yo…).

El caso es saber poner cada cosa en su sitio, cosa nada fácil, visto lo visto.


Lo que cuesta ir a un congreso


Nos ha picado la curiosidad. Todos pensamos que es terriblemente costoso ir a un congreso, en términos exclusivamente económicos (para qué contar lo difícil que es encontrar sustituto, ese esforzado compañero que no tiene necesidades formativas porque para eso ha acabado hace poco la residencia, y, total, ya llegará a ser titular, mientras tanto es de recibo que se sacrifique y se quede a cubrir los puestos de los titulares cuando van, con todo el derecho del mundo, a formarse a los congresos, ni tampoco entraremos en lo que hay que luchar para que en la gerencia te concedan el permiso y no acumulen la consulta al de al lado o al menos le paguen el acúmulo). Nosotros hemos calculado lo que le cuesta al bolsillo ir a un congreso. La pela, vamos.

El estudio lo podríamos titular:

«Análisis de los costes directos originados por la asistencia a un congreso de ámbito nacional de medicina de familia en 2009«. Demasiado serio… ¿Qué tal «¿Nos vamos de congreso? No puedo, estamos a fin de mes…»? o «¿Nos vamos de congreso? No puedo, no conozco ningún visitador que me lo pague«.

Objetivos del estudio:

Calcular el coste que un congresista debería desembolsar si quiere ir a un congreso sin que su gerencia o la industria se lo pague.

Métodos:

Pongamos reglas: un congreso de ámbito nacional de cualquiera de «las tres sociedades de primaria»; contabilizaremos la tarifa de inscripción a precio de socio más económica (excluido tarifa de residente) que incluya comidas «de trabajo» (curioso eufemismo) + 3 noches (todos estos congresos duran 3 días con sus interminables noches, ya sabemos…) en una habitación doble de uso individual de un hotel de 3 estrellas, el más económico del circuito oficial (partimos de la base que te lo pagas de tu bolsillo, si es un laborata ya nuestra ética nos impide bajar de 4 estrellas) + pongamos 300 € de desplazamiento (por poner algo) + manutención (el desayuno generalmente está incluido en el hotel, entonces serían 3 cenas, ya que los 3 almuerzos estarían incluidos, como hemos dicho, en el precio de inscripción al congreso, a 12 euros el menú, por igual razonamiento que en el caso del hotel, porque nos lo pagamos del bolsillo, si es un laborata el que nos invita, cae la mariscada de 80 euros con albarinho aparte, claro!).

Como fuente de los datos, consultamos la informacion oficial de las webs de las sociedades implicadas.

El estudio arroja los siguientes resultados:

semFYC Barcelona:
Inscripción 420€ + noche de hotel 117 € (* 3 noches) + desplazamiento (dijimos 300€) + manutención (para todos igual: 36 euros por las 3 cenas). TOTAL: 1107 €.

SEMERGEN Zaragoza:
Inscripción 465€ + noche de hotel 110 € (*3 noches) + desplazemiento + manutención: 1131 €.

SEMG Oviedo:
Inscripción 540€ + noche de hotel 65€ (* 3 noches) + desplazamiento + manutención: 1071€.

La p, a ojo de mal cubero, fue de 0.84.

Discusión:
El debate, ya que todos cuestan chispa más o menos lo mismo, no es cuál de las anteriores sociedades ofrece más por menos. La cuestión de fonfo es: ¿Quién está dispuesto a asumir este coste? ¿Qué modelo de congresos queremos? ¿Es sostenible mantener independencia hacia la industria farmacéutica? ¿Ganará el año que viene de nuevo la liga el Barça?

La respuesta: cada cual que oiga el viento que le sople e interprete lo que quiera.

Las células madre te salvarán la vida: mundo loco, idea loca


(Imagen extraída de ICRET Creatividad)
El Club de Creativos ha hecho públicos los resultados de una encuesta a navegadores internáuticos sobre la mejor y la peor idea de la década. La investigación con células madre es la que se ha llevado el galardón a la mejor de todas las ideas del mundo mundial.
Cuando oigo sobre las células madre, me acuerdo de un paciente que tuve hace unos años, cuando comenzaban a lanzarse noticias sobre las potenciales utilidades terapéuticas de las células madre. Era diabético, obeso y sedentario. No cumplía bien el tratamiento, y desde luego ni por asomo contemplaba llevar una vida sana. Un día, conversando tranquilamente, me reveló con franqueza que esperaba que las células madre le curaran su diabetes. «Mientras tanto, para qué me voy a esmerar…».
A los pocos meses le dió un infarto, con fortuna sin secuelas. Ahora recorre todos los días varios kilómetros a paso rápido, come fruta, dejó de fumar y ha perdido unos cuantos kilos.
En fín. !Mundo loco, idea loca!

¿Qué querrá decir el Dr. Soria con "estabilidad"?


Hace unos días, el Ministerio liderado por el Dr. Soria ha hecho publico un acuerdo con Farmaindustria, a través del cual la patronal se compomete a mantener el empleo de los laboratorios que se ven representados en la patronal, además de invertir más en I+D. Diversos medios (entre ellos DM), y las webs oficiales de Farmaindustria y del Ministerio de Sanidad y Consumo (MSC) se han apresurado a dar difusión a la noticia.

Intentando coger distancia para que ni los grandilocuentes titulares ni las fotos de los ilustres ni las millonarias cifras terminen por cegarme la mirada, hay cuestiones que a uno, sin ser especialmente un lumbreras, se le pueden venir a la cabeza:

¿Con un acuerdo como éste se garantiza suficientemente el mantenimiento del empleo en los laboratorios afincados en España?

¿Tiene Farmaindustria (y por tanto el MSC), garantías de cada uno de los laboratorios, por otra parte multinacionales regidas por el imperio del capital y del mercado, de que no aprovecharán, a pesar del acuerdo, la coyuntura de crisis para plantear EREs para mantener el volumen de beneficios al que nos tienen acostumbrados?

Por otra parte, cualquiera entiende que una multinacional no es una ONG, ni es dada a la filantropía con frecuencia ni al altruismo desenfadado, y menos en tiempos de crisis. Sí que es verdad que este acuerdo obligaría a la industria farmacéutica a hacer un esfuerzo adicional importante, pero está claro que no lo va a hacer a cambio de nada. Sin embargo no tenemos noticias claras de ese tipo de «detalles» (aunque la nota de prensa conjunta de Farmaindustria y el MSC habla de que en la rueda de prensa se hacían «públicos los detalles de este compromiso»). Sólo DM se atreve a publicar los «compromisos del ministerio de Sanidad»: la única contraprestación tangible por parte de este último es de «ofrecer estabilidad», en declaraciones del ministro Bernat Soria. ¿A qué se referirá el Dr. Soria con «estabilidad»?

Llegado este punto, lo único que se me ocurre, con todos los respetos al Dr. Soria, es compartir con todos vosotros una célebre frase de Kant:

En las tinieblas la imaginación trabaja más activamente que en plena luz.

Immanuel Kant (1724-1804) Filosofo alemán.

Por cierto. En la edición impresa de DM donde la noticia motivo de este post estaba publicada, curiosamente, a pie de página (imagen extraida del Blog de Jose Bravo Castello «Las mentiras de la Industria Farmacéutica«), estaba el ya clásico anuncio de Farmaindustria («¿A que la marca si es importante?»), por otra parte conocido por todos y que no merece la pena analizar.

Salu2!!!

La lista de la compra en salud


La Universidad de Pacientes ha editado, con la colaboración de tres sociedades de Atención Primaria (SEMG, SEMERGEN y semFYC) (por una vez se ponen de acuerdo para algo que merece la pena), un triptico de consejos a los pacientes para comunicarse mejor con los pacientes. Lo llaman «kit de visita». La campaña está financiada por Esteve y al parecer debe haber acuerdo con algunos servicios de salud, porque se pretende difundir por los centros de salud.

En un post anterior nos manifestamos sobre iniciativas como esta, que por lo visto deben estar proliferando. Curiosamente, algunas veces son los laboratorios quienes están detrás de estas campañas. En la del post anterior era Pfizer, y en la presente Esteve. O bien determinadas asociaciones sin ánimo de lucro como la de Lance Armstrong, e incluso aseguradoras.

Parecen acertadas las campañas cuya finalidad presumiblemente es mejorar la comunicación entre los profesionales sanitarios y los pacientes. Y esta lo puede ser. Los contenidos del folleto informativo así lo parecen, uno por uno, sin excepciones. Pero, intentando ir un poco más allá, alientan un debate:

  • No sé si el sistema sanitario está preparado para satisfacer todas las dudas de los pacientes. Me refiero, organizativamente hablado. Escuchar y recoger las expectativas de los pacientes se ha visto que consume tiempo, pero también es cierto que dicho consumo se amortiza, con lo que parece que es una de los aspectos comunicativos más eficientes. En resumidas cuentas, escuchar es una inversión. Sin embargo, el beneficio de escuchar al paciente no se obtiene a corto plazo, sino a medio-largo plazo, cuando la confianza, eje de la relación clínica, se establece. Pero, claro, estos aspectos tan subjetivos no se valoran ni se aprecian lo suficiente. La cultura de la inmediatez no está dispuesta a esperar a dar oportunidades para una mejor comunicación y un clima emocionalmente sano en las consultas.
  • Tampoco sé si estamos dispuestos a escuchar todas las quejas y problemas del paciente… Habitualmente estamos los profesionales sanitarios (y en especial los médicos) acostumbrados a ejercer el control de la consulta, de una manera más o menos férrea. No solemos, generalmente, compartir el poder, ni escuchar lo suficiente al paciente… La impaciencia delante del paciente nos hace cortarle muy pronto en su vaciaje inicial y reconducir la consulta apenas a los 15 segundos de inicada la entrevista. Esto genera los ya famosos «poyaques», favorecidos por el paciente que habitualmente no sabe priorizar ni comunicarse, o bien lo hace de una forma anárquica o como puede o como buenamente le deja el profesional. Una de las virtudes del folleto de la Universidad de Pacientes es que permitiría, en una consulta llevada por un profesional atento y respetuoso con la agenda del paciente, que entre los dos se pudiera negociar qué aspectos del listado de demandas del paciente se podrían tocar en la consulta de forma inmediata y cuáles de forma diferida.
  • El tipo de pacientes que habitualmente colman las salas de espera de centros de salud y hospitales no sé si corresponden al paciente-tipo al que va dirigida la campaña, porque culturalmente no estamos (ninguno de nosotros) acostumbrados a preparar la visita al médico en los términos en que el folleto aconseja. Lo cual no quita que pueda ser algo aconsejable. La pregunta es si esto podría conducirnos a un extremo en el que los pacientes apunten en la lista las cosas que espera de la consulta del médico como quien apunta los géneros que quiere comprar en el supermercado…
  • Por último, me atrevo a preguntarme y preguntaros: ¿qué motiva a las empresas farmacéuticas a financiar este tipo de campañas? Uppsss, esa pregunta lo dejo para que cada cual se lo responda y, si lo tiene a bien, lo comparta con los lectores de este post!

Salud!


¿Qué espera una consultora de sus consultores?



Hace unos días recibí un e-mail de una consultora que busca profesionales en nuestro país para solicitarles información relevante a cambio de unas remuneraciones pactadas. Es la tercera vez que me llegan mensajes como este y no sé si es una práctica habitual, no sé muy bien de qué van estas consultoras, no sé siquiera si son spam y no sé qué buscan estas consultoras ni qué esperan de los informantes clave.
Al menos me parece muy curioso. Os mando el cuerpo del mensaje, omitiendo el nombre de la empresa, y os ruego que me digáis qué os parece, si habéis recibido ofertas similares y comenteis vuestra opinión sobre qué hay detrás de esto.
Y, por favor, no dejéis de leer las acepcciones que la RALE da al término «consultura«.
Un saludo,

enrique

Apreciados Doctores, Le invitamos a formar parte del Grupo de Consultor en Medicina Familiar y Comunitaria de XXXXX. XXXXX es una consultora farmacéutica internacional fundada por un profesional de la salud. Asesoramos a laboratorios farmacéuticos y organizaciones sanitarias internacionales sobre diferentes temas: epidemiología, situación del mercado sanitario, tratamiento de enfermedades, nuevos fármacos y dispositivos, acceso a la sanidad, diseño de programas de desarrollo clínico, de ensayos clínicos, etc. Necesitamos Consultores de Medicina Familiar y Comunitaria para este año, realizaremos numerosos estudios y por ello deseamos ampliar nuestro grupo consultor. Nos gustaría mucho contar con su colaboración, como especialista confirmado. Si decide registrarse en nuestro Grupo de Consultores, su participación en estudios (vía Internet, teléfono o personalmente ) es opcional. Los miembros de nuestro grupo son remunerados por todos los cuestionarios completados. Sólo le llevará varios minutos registrarse como consultor, conectándose a nuestra página web http://www.XXXXX.net/ES Para más información sobre XXXXX o el Grupo de Consultor de XXXXX, puede contactarnos al 555555 (teléfono gratuito).


Marketing emocionalmente inteligente: be brave


Hace unos días recibí un e-mail de un amigo con un video sobre una campaña de marketing que está llevando a cabo Pzifer en Canadá. El video tiene unos contenidos con una alta carga de emociones, de esas que se han dado a llamar «inteligentes». Además, tanto el tono como el mensaje como la escenografía del video sintonizan con la ola de «esperanza» (?) que Obama y su gabinete de asesores de imagen y comunicación quieren transmitir: ¡cómo se parece el eslogan «be brave» de este video con el «yes we can«…!

Pero esa joya tiene más piedras preciosas. En la página web, titulada «more than medication», de donde procede el video, entre otras cosas aconsejan también a los pacientes cómo comunicarse con los médicos. Algo que muchos de los residentes de medicina de familia de la unidad docente donde trabajo demandan (concretamente, valoran mucho los cursos de comunicación asistencial y de relación médico-paciente, pero también se cuestionan si no deberíamos formar o informar a los pacientes de cómo comunicarse mejor con los profesionales… más razón que un santo tienen estos chicos, que todos los días nos dan lecciones a los que gestionamos la docencia especializada!).

Pues bien, en la web, de todos ellos, el consejo que más gracia me hace es el siguiente:

Make a list. Have tons of questions? Write them down. It’s easy to forget what’s on your mind when sitting face-to-face with a professional.

Traducido al ámbito de formación de especialistas: no sólo formar al médico a que explore de forma activa las expectativas y la agenda del paciente, sino también animar y asesorar al paciente a que sea capaz de transmitir al médico sus necesidades, prioridades y expectativas.

No está mal, pero podremos soportarlo? Queremos esto? Puede el sistema soportar esto? Puede que sí, puede que no. Desde luego, personalmente creo que contribuye a fortalecer la relación entre el profesional sanitario y el paciente, y que ayuda a empoderar al paciente, pero si vamos más allá podría derivar en otra cosa distinta, que sería el doctor shoping!

Un abrazo,

enrique