Moobing en France Telecom: no pasa nada


En France Telecom parece que tienen problemas con los empleados. Los curritos de la compañía están sintiéndose un poco mal porque sus jefes les exprimen más de la cuenta. Algunos incluso se suicidan en presencia de sus propios compañeros… “Cosas de la privatización de los servicios públicos y de la globalización del mercado, usted sabe de lo que le hablo”, parece decir Sarkozy en la foto (extraída de “infobae.com“).
Pero no pasa nada: la empresa ha tomado medidas. Como tienen dinero (en plena crisis han obtenido 2559 millones de euros en beneficios en el primer semestre de 2009), no importa tapar agujeros a golpe de talonario. Se han estirado y han contratado médicos y psicólogos con fines terapéuticos.
Me quedo más tranquilo que se les haya contratado con fines terapéuticos… Si no llegan a poner la coletilla hubiera pensado que era para asistir médicamente los suicidios, ya se sabe, para darle seriedad al proceso. Pero no, hombre, no seamos mal pensados, el fin es terapéutico. O sea, medicar. Un poquito de Prozac y Trankimazin y p´alante. Siempre es mejor drogar a los insurgentes a inadaptados que mejorar las condiciones de trabajo.

Lo que cuesta ir a un congreso


Nos ha picado la curiosidad. Todos pensamos que es terriblemente costoso ir a un congreso, en términos exclusivamente económicos (para qué contar lo difícil que es encontrar sustituto, ese esforzado compañero que no tiene necesidades formativas porque para eso ha acabado hace poco la residencia, y, total, ya llegará a ser titular, mientras tanto es de recibo que se sacrifique y se quede a cubrir los puestos de los titulares cuando van, con todo el derecho del mundo, a formarse a los congresos, ni tampoco entraremos en lo que hay que luchar para que en la gerencia te concedan el permiso y no acumulen la consulta al de al lado o al menos le paguen el acúmulo). Nosotros hemos calculado lo que le cuesta al bolsillo ir a un congreso. La pela, vamos.

El estudio lo podríamos titular:

Análisis de los costes directos originados por la asistencia a un congreso de ámbito nacional de medicina de familia en 2009“. Demasiado serio… ¿Qué tal “¿Nos vamos de congreso? No puedo, estamos a fin de mes…”? o “¿Nos vamos de congreso? No puedo, no conozco ningún visitador que me lo pague“.

Objetivos del estudio:

Calcular el coste que un congresista debería desembolsar si quiere ir a un congreso sin que su gerencia o la industria se lo pague.

Métodos:

Pongamos reglas: un congreso de ámbito nacional de cualquiera de “las tres sociedades de primaria”; contabilizaremos la tarifa de inscripción a precio de socio más económica (excluido tarifa de residente) que incluya comidas “de trabajo” (curioso eufemismo) + 3 noches (todos estos congresos duran 3 días con sus interminables noches, ya sabemos…) en una habitación doble de uso individual de un hotel de 3 estrellas, el más económico del circuito oficial (partimos de la base que te lo pagas de tu bolsillo, si es un laborata ya nuestra ética nos impide bajar de 4 estrellas) + pongamos 300 € de desplazamiento (por poner algo) + manutención (el desayuno generalmente está incluido en el hotel, entonces serían 3 cenas, ya que los 3 almuerzos estarían incluidos, como hemos dicho, en el precio de inscripción al congreso, a 12 euros el menú, por igual razonamiento que en el caso del hotel, porque nos lo pagamos del bolsillo, si es un laborata el que nos invita, cae la mariscada de 80 euros con albarinho aparte, claro!).

Como fuente de los datos, consultamos la informacion oficial de las webs de las sociedades implicadas.

El estudio arroja los siguientes resultados:

semFYC Barcelona:
Inscripción 420€ + noche de hotel 117 € (* 3 noches) + desplazamiento (dijimos 300€) + manutención (para todos igual: 36 euros por las 3 cenas). TOTAL: 1107 €.

SEMERGEN Zaragoza:
Inscripción 465€ + noche de hotel 110 € (*3 noches) + desplazemiento + manutención: 1131 €.

SEMG Oviedo:
Inscripción 540€ + noche de hotel 65€ (* 3 noches) + desplazamiento + manutención: 1071€.

La p, a ojo de mal cubero, fue de 0.84.

Discusión:
El debate, ya que todos cuestan chispa más o menos lo mismo, no es cuál de las anteriores sociedades ofrece más por menos. La cuestión de fonfo es: ¿Quién está dispuesto a asumir este coste? ¿Qué modelo de congresos queremos? ¿Es sostenible mantener independencia hacia la industria farmacéutica? ¿Ganará el año que viene de nuevo la liga el Barça?

La respuesta: cada cual que oiga el viento que le sople e interprete lo que quiera.

¿Es posible que haya una Banca sostenible y ética?


Recibo este e-mail de Alberto Pardos sobre una actividad que puede ser interesante. Para los que vivan en Zaragoza (para variar un poco de sitio).
La concepción mecanicista que predomina en la economía actual nos ha conducido a una situación de crisis mundial con aumento de las desigualdades y gran deterioro medioambiental.

Para salir de esta situación de forma sostenible y respetuosa con el ser humano y el medio ambiente, no es suficiente con tener buenas intenciones, es preciso desarrollar una comprensión más amplia y orgánica de la economía.

Para introducirnos en este tema, Joan Melé, director territorial de Triodos Bank para Cataluña (primer banco ético de nuestro país: http://www.triodos.es),/ impartirá una conferencia el próximo miércoles 3 de Junio, a las 8 de la tarde en el Colegio Mayor Universitario Virgen del Carmen (calle Albareda 23, junto a la Puerta del Carmen, Zaragoza).

La conferencia lleva por título: “Dinero y conciencia: hacia una nueva economía”.

(La imagen es el logo de Triodos Bank, extraída de la web Otromundoesposible.net)

Las amenazas que se acechan sobre la Atención Primaria


(O más bien que están devorándola).
Según la pareja de baile más repetida de la historia más repetida de los concursos de baile del mundo de la Atención Primaria española, nuestra amada y odiada especialidad y el primer nivel asistencial padecen de una serie de males. No se atreven a emitir pronóstico, por lo incierto del proceso, pero está claro que aciertan en los criterios diagnósticos del mal. Estos chicos son incombustibles, y donde ponen el ojo ponen la flecha: no fallan.

Humildemente, me atrevo a añadir un nuevo criterio diagnóstico: la falta de unidad entre los médicos de familia. No me refiero a que las sociedades científicas de AP no se terminar de decidir si se unifican o no. Es mucho más allá de eso (además, por mucho que se produjera, la situación no cambiaría sustancialmente: la fusión de las sociedades de primaria, a pesar de lo que digan los popes de la especialidad, vease recientemente Planes y Gómez Gascón, no es la solución a la crisis de la Atención Primaria, aunque sí que podría ayudar). Tampoco me refiero a que no haya diversidad de opiniones o diferentes visiones en la AP, que pueden enriquecer el debate y son necesarias. Tampoco estamos hablando de corporativismo o disciplina interna. El problema más bien es que los intereses de los médicos de familia son tan centrífugos y de visiones tan divergentes que falta una visión de conjunto, una mínima coherencia de discurso y una claridad de ideas, y así es difícil compartir un proyecto común. La división debilita, y la medicina de familia está exhausta de tanta divergencia…
De todas estas amenazas, abrimos debate de cuál es la principal lacra, la que más prioritariamente debe ser combatida. Nosotros ya tenemos decidida la respuesta. ¿Y vosotros?

R4 de medicina de familia: deshojando la margarita


(Imagen extraida del perfil de “Errecuatro Chile” en Facebook)
A principios del año pasado, a los que trabajamos por y en la formación sanitaria especializada en ciencias de la salud, a la Comisión Nacional de la Especialidad, a ciertas sociedades científicas y a los residentes, nos irritó que las administraciones sanitarias central y algunas autonómicas quisieran aprovechar el potencial de los residentes de medicina de familia y su ligazón contractual con los servicios de salud para que taparan los huecos que su incompetente gestión y planificación en materia de recursos humanos.
Poco más de un año después, las mismas administraciones, agobiadas por la crisis económica, recortan sus presupuestos hasta el límite de que a esos mismos residentes de medicina de familia, que están a punto de acabar su andadura formativa, les están comunicando que no pueden contar con ellos para contratarlos.
Curiosa paradoja.
En esta primavera plagada de flores, a estos errecuatro no les queda más remedio que cojer dos margaritas del campo y deshojarlas. La primera, para decidir “me voy” o “no me voy”; la segunda para preguntarse “me quieren” o “no me quieren”. Tanta incertidumbre, tanta confusión…
La incertidumbre es una margarita cuyos pétalos no se terminan jamás de deshojar. Mario Vargas Llosa dixit.

La crisis desde la formación


La crisis económica está salpicando a todas las instancias, instituciones, profesiones y ámbitos de la vida. Incluso a la formación sanitaria, tanto continuada como especializada. Sí, puede parece que la formación es una isla a la que no llegan los problemas del día a día. Pero es sólo una suposición infundada: desde luego no está al margen de lo que está sucediendo.

Un efecto que es claramente observable en las estadísticas que no paran de emitir los noticieros y medios escritos de comunicación es el desempleo creciente. La falta de liquidez, el incremento en el gasto social y la dismunución de los aportes procedentes de los impuestos, entre otros factores, hace que la administración también decida no contratar a nuevas personas. Esto lleva a “apañarse” con el personal ya existente.

En el ámbito sanitario la demanda asitencial no tiene freno, y crece todos los años un poquito (o un muchito, según se mire). Si no se crean nuevas plazas ni se sustituye al personal en vacaciones, días de libre disposición o bajas por enfermedad, los titulares e interinos se ven abocados a acumular consultas, sobrecargándose más aún si cabe. Esto probablemente redunde en una peor calidad asistencial. Desde el ámbito de la formación continuada, ¿cómo vamos a planificar ninguna actividad docente? ¿Cómo vamos a esperar que la gente asista a los cursos?

Por otro lado, si los presupuestos en capítulo de personal están congelados o en recesión, ¿qué futuro le esperan a los futuros médicos y resto de especialistas en formación? Hemos formado en los 4-5 últimos años a más de 3500 profesionales médicos que en el próximo mes de Mayo saldrán a un mercado laboral paralizado. Sin posibilidad de trabajar, tendrán inevitablemente que diversificar su espectro de posibilidades, y no me cabe duda de que sabrán adaptarse a la nueva situación, ¿pero podrán aguantar? Si ya de por si el final de la residencia supone una carga de incertidumbre importante, en este contexto social quizá lo será más aún. Y las unidades docentes (en una de las cuales trabajo), nos preguntaremos si tiene sentido la labor que hemos hecho en estos últimos meses y si tiene sentido muchas de las cosas que ahora hacemos…

Un saludo

Médicos en paro



Faltan médicos… Se me revuelven las tripas cada vez que lo escucho, y es mucho ya el tiempo en que la náusea me ronda. Soy médico de familia. Estoy en paro. Sé que no soy la única. Faltan médicos… ¿Dónde estamos esos médicos que para el sistema no existen? Yo estoy ahora mismo delante del ordenador de mi casa. Estoy apuntada a las bolsas de trabajo de 4 áreas de la provincia (¿existen esas bolsas?), en 4 categorías en cada una. Vengo del Servicio de Empleo de mi comunidad. Incluso he ido a hablar con algún director de las residencias que dependen de la Junta y que no se gestionan directamente desde el Servicio de Salud. Pero estoy en mi casa, delante del ordenador, contemplando a lo lejos el despertar de la primavera. Y no puedo por menos que pensar en Los lunes al sol. Y los martes. Y los miércoles. Y los jueves viernes sábados y domingos. Y vuelta a empezar con otro lunes.
Llevo toda mi vida estudiando, formándome y preparándome, intentando mantener unos ideales por los que un día decidí estudiar Medicina y ser Médico de Familia. Pero no es suficiente. Porque faltan médicos. ¿Dónde estoy que parece ser que no existo? ¿Dónde falto? En mi casa no. ¿Quién se ha inventado esa terrible y tan extendida frase FALTAN MEDICOS? ¿Quién es responsable de que mi abuelo se resigne y aguante situaciones límite cuando va a su Centro de Salud en el pueblo porque faltan médicos? ¿A quién se le va a caer la cara de vergüenza cuando se descubra que lo que falta es planificación y lo que sobra es demagogia? Y lo que más me importa: ¿podré yo que falto remover alguna conciencia para que no se nos tome más el pelo? ¿será escuchada esta voz que supuestamente no existe? Aunque me duela reconocerlo, y me duele mucho, hace tiempo que dejé de creer que podía cambiar el mundo. Pero faltan médicos, y nadie puede ayudarme con mi dolor.

Y desde luego, hay que contextualizar el problema. Estamos es crisis. Todos. Obreros de fábricas, peones de la construcción, vendedores de coches… pero también parece que la administración pública y por ende los contratados por ella. O sea, los médicos. Que nadie se llame a engaño. Estamos todos en el mismo barco.