Confesiones


Uno, como médico, se suele sentir bien cuando el paciente le cuenta cosas muy personales. No por el hecho de conocer la intimidad de la persona -no solemos tener ambiciones vouyeristas-, sino porque muchos de estos detalles son explicativos de conductas, procesos cognitivos y reacciones ante la adversidad.

Pero también porque denota confianza. De hecho, desde que comencé a trabajar en esta consulta, hace ya 7 meses, cuando empecé a sentirme cómodo es a partir del momento en que noté que la gente me contaba cosas que a nadie antes le habían confesado, lo cual es sinónimo de que me han aceptado.

Sin embargo, no deja de ser un tanto triste. Que me cuenten estas cosas a mí y no a otros miembros de su propia familia, con la que pasan todos los días, las amarguras y las alegrías… ¿Cómo de vacías deben estar, pues, sus vidas? ¿Porqué no nos enseñan nuestros padres a comunicarnos con las personas con las que tenemos afecto?

(Foto: Frank Dicksee: The Confession, por freeparking)


8 comentarios on “Confesiones”

  1. herrerillo, twitter dice:

    para mucha gente, el medico ha sido el sustituto del “confesor” de epocas pasadas, todos hemos experimentado que el enfermo, es decir el “no-firme” ,busca la firmeza que le falta (seguridad,confianza) en la complicidad, capacidad de escucha y habilidad profesional del “buen” medico.

  2. Ciertamente, el médico hace las veces de “confesor”. Y el “confesante” se abre a quien le proporciona confianza. Los pacientes nos muestran la realidad de la incomunicación familiar y, por ende, social. Nuestra labor de comunicación –y comprensión– en la escucha activa es una terapia formidable, no medida por los habituales y fríos indicadores. Lástima que no tengamos más tiempo para escuchar provechosamente, en vez de tanto teclear inútilmente.

  3. Precioso cuadro, bien elegido.

  4. Juana dice:

    Os recuerdo que sois (os guste o no) los “herederos” de los hechiceros de las tribus ….

  5. Juan Manuel dice:

    Creo que los pacientes en su relación con los médicos no tienen que “hacerse” los fuertes”; muchas veces me ocurre que al preguntar a un paciente si le ha contado a alguien el problema que a mi me cuenta me responde que no quiere preocupar a sus familiares.
    Y estoy contigo en que uno se siente bien cuando nota esa corriente de confianza.

  6. Leonor dice:

    La comunicación es una práctica que se aprende en nuestra familia de origen y que más adelante perfilamos a través de nuestras relaciones significativas.
    En la medida en que tenemos en nuestro círculo personal intimidad con alguna o varias personas trabajamos la profundidad en la que vamos siendo capaces de relacionarnos.
    Algunas personas confunden la cercanía de la familia o del trabajo con la intimidad. A veces creemos que abrirnos en expresar opiniones o debatir.
    La amistad profunda es la mejor escuela de comunicación y yo añadiría que tiene que ver más con la escucha que con la expresión.
    Dar y recibir caricias verbales o físicas, expresar nuestra ternura, vibrar con el sufrimiento y también con la alegría de la otra persona, dedicarle tiempo de calidad a la relación….
    Así es como podemos ejercitarnos en la comunicación. No siempre la familia es el lugar mejor para comunicar algunas cosas. A veces es en ese núcleo tan cercano donde se nos producen los conflictos.
    Cada persona tiene un espacio de intimidad para compartir.
    Hace poco leí que una persona sana mentalmente era aquella capaz de metabolizar sus malestares en su entorno más cercano. Pero, hay veces que se necesita acudir a una o varias consultas de psicoterapia para explorar, entender, integrar y “limpiar” un conflicto o un duelo. Igual que cuando lo necesitamos vamos a hacernos una limpieza dental, aunque habitualmente nos cepillemos muy bien los dientes.
    Y eso no debemos decuidarlo.

  7. Manuel Domínguez Bascón dice:

    Como bien decía el DR. Sanchez Laguna, d.e.p., una de las experiencias más gratificantes en el ejercicio de la medicina es sentir, experimentar, la confianza de tus pacientes en temas que llamamos de la “vida privada”. Es entonces cuando verdaderamente reconoces en esa persona al paciente con plena confianza en su médico.

  8. plasma dice:

    no estoy de acuerdo con eso , en la consulta el paciente a veces te cuenta cosas, cosas que no llevan a nada y que una vez oidas no aportan nada ,ni para el oyente ni para el que las cuenta y como ya llevo años en el mismo centro de salud a veces solo son intentos de manipulación del profesional maás o menos evidentes.Si es verdad que responden a una situación social de incomunicación pero que el enfermo sabe que no se vá asolucionar en la consulta.


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