Por una moratoria del uso de yoduro potásico en las embarazadas


Cuando uno lee una recomendación tan clara y explícita como la de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) sobre la profilaxis con yoduro potásico de problemas tiroideos en el neonato y la madre, se espera que detrás de ella haya una verdad poco menos que incostestable. Pero ahora veremos que, al menos por ahora, no podemos decirlo tan alto ni tan claro.

Me explico.

Declaración de Ponferrada sobre la deficiencia de yodo en la dieta de la población española de la SEEN:

es imprescindible la administración de un medicamento diario que contenga al menos 200 μg de yodo en forma de yoduro potásico (IK), que deberá iniciarse lo antes posible, a poder ser cuando se esté planificando el embarazo.

¿Cuál es la justificación? Según este artículo de la misma sociedad científica que trata de dar respuesta a éste y otros dilemas, es la única forma de conseguir cubrir los requerimientos de yodo en el embarazo, que son el doble que en cualquier otro estado o momento de la vida (entre 250-300 μg). Sólo con el consumo de alimentos yodados se conseguiría un aporte de 150-200 μg, y se necesitarían otros tantos para alcanzar la dosis recomendada. La SEEN, por tanto, sugiere que debe haber un aporte extra de 150-200 μg de yoduro potásico, preferiblemente en preparados farmacológicos (que asegurar un aporte estable) y recomendablemente no en forma de complejos multivitamínicos, ya que las cantidades en este caso no son suficientes.

Impecable razonamiento para conseguir niveles de yodo adecuados en el embarazo. Pero, ¿con qué fin?

Siguiendo esa misma lógica, podemos construir un bonito silogismo:

* Si en las embarazadas hay un constatado déficit de yodo

* y el déficit de yodo provoca problemas tiroideos y alteraciones en el desarrollo psicomotor y cognitivo del niño,

* pues aportemos yodo a las embarazadas y así evitamos estos problemas.

Pero en la ciencia no siempre 2 + 2 son cuatro, y menos en medicina. Las cosas hay que demostrarlas. ¿Existen evidencias que avalen la yodoprofilaxis de estos problemas durante el embarazo? Pues leyendo las recomendaciones de la SEEN y algunos protocolos asistenciales de embarazo de algunas comunidades autónomas, podría decirse que sí. Pero ¿es verdad?

Los sagaces editores de AMF, a raíz de un artículo anteriormente publicado en este blog, me pidieron que revisara el tema. Y éstas son las conclusiones (basadas en la bibliografía que anexo):

La suplementación con yodo en el embarazo demuestra tener un efecto positivo en la prevención de cretinismo e incluso en la mortalidad, así como en la mejora del desarrollo cognitivo en niños que viven en zonas geográficas con déficit grave de yodo. Aunque estos estudios no están exentos de importantes sesgos, la relevancia del tema de estudio así como el importante problema del déficit de yodo en la dieta en estos países hacen recomendable la suplementación con yoduro potásico a las embarazadas, sin olvidar la actuación sobre otros determinantes de la salud.

Sin embargo, en áreas con déficit leves o moderados la yodoprofilaxis de problemas tiroideos con traducción clínica no parece demostrada. Sólo dos estudios han evaluado trastornos tiroideos clínicos, y no han podido evidenciar que la suplementación con preparados farmacológicos de yoduro potásico sea mejor que placebo o que no dar suplementos. La mayoría de los ensayos clínicos disponibles sólo valoran datos bioquímicos de función tiroidea; en los pocos estudios donde hay mejoría estadísticamente significativa en dichos parámetros, los resultados no suelen traspasar los rangos de normalidad. Y aunque muchas de estas variables podrían considerarse surrogadas al desarrollo psicomotor del niño, éste vínculo no ha podido aún ser demostrado al no disponer de ensayos clínicos aleatorizados, controlados y debidamente cegados que midan estos efectos a medio o largo plazo.

Por tanto, en lugares con déficit leves-moderados de yodo, la suplementación adicional con preparados farmacológicos de yodo de forma sistemática en mujeres sanas no está demostrado que tenga efectos clínicos beneficiosos sobre la madre o el neonato.

Y no sólo no está suficientemente demostrado su beneficio, sino que no parece estar completamente exento de riesgos. ¿Por qué entonces una recomendación tan categórica? ¿Porqué yodar a las mujeres embarazadas sin evidencias concluyentes a su favor? ¿No sería mejor esperar a tener resultados de ensayos clínicos bien diseñados, aleatorizados, bien cegados, bien controlados, que midan resultados clínicos de problemas tiroideos y desarrollo cognitivo del niño, además de parámetros bioquímicos de función tiroidea, y que evalúen su efectividad clínica y su seguridad más a largo plazo? Máxime si además están próximos a ser publicados los resultados de un ensayo clínico que sí que cumple esos requisitos.

Por tanto, hasta que podamos ver qué sale de éste ensayo clínico, propongo que se disponga una moratoria en el uso del yoduro potásico en la embarazada por parte de autoridades, instituciones, médicos, matronas y sociedades científicas.

BIBLIOGRAFÍA

  • Romano R, Jannini EA, Pepe M, Grimaldi A, Olivieri M, Spennati P, et al. The effects of iodoprophylaxis on thyroid size during pregnancy. Am J Obstet Gynecol. 1991;164:482-5.
  • Pedersen KM, Laurberg P, Iversen E, Knudsen PR, Gregersen HE, et al. Amelioration of some pregnancy-associated variations in thyroid function by iodine supplementation. J Clin Endocrinol Metab. 1993;77:1078-83.
  • Glinoer D, De Nayer P, Delange F, Lemone M, Toppet V, Spehl M, et al. A randomized trial for the treatment of mild iodine deficiency during pregnancy: maternal and neonatal effects. J Clin Endocrinol Metab. 1995;80:258-69.
  • Nøhr SB, Jørgensen A, Pedersen KM. Laurberg P. Postpartum thyroid dysfunction in pregnant thyroid peroxidase antibody-positive women living in an area with mild to moderate iodine deficiency: is iodine supplementation safe? J Clin Endocrinol Metab. 2000;85:3191-8.
  • Antonangeli L, Maccherini D, Cavaliere R, Di Giulio C, Reinhardt B, Pinchera A, et al. Comparison of two different doses of iodide in the prevention of gestational goiter in marginal iodine deficiency: a longitudinal study. Eur J Endocrinol. 2002;147:29-34.
  • Liesenkötter KP, Göpel W, Bogner U, Stach B, Grüters A. Earliest prevention of endemic goiter by iodine supplementation during pregnancy. Eur J Endocrinol. 1996;134:443-8.
  • Velasco I, Carreira M, Santiago P, Muela JA, García-Fuentes E, Sánchez-Muñoz B, et al. Effect of oodine prophylaxis during pregnancy on neurocognitive development of children during the first two years of life. J Clin Endocrinol Metab. 2009;94:3234-41.
  • Berbel P, Mestre JL, Santamaría A, Palazón I, Franco A, Graells M, et al. Delayed neurobehavioral development in children born to pregnant women with mild hypothyroxinemia during the first month of gestation: the importance of early iodine supplementation. Thyroid. 2009;19:511-9.

10 comentarios on “Por una moratoria del uso de yoduro potásico en las embarazadas”

  1. […] This post was mentioned on Twitter by Salvador Casado, Enrique Gavilán. Enrique Gavilán said: Por una moratoria del uso de yoduro potásico en las embarazadas http://wp.me/pD3FL-18r […]

  2. JF Jimenez dice:

    La verdad es que es un tema de una gravedad extrema , porque aparentemente se induce de forma generalizada un tratamiento de una forma ligera la profilaxis general de de un problema muy localizado y de consecuencias imprevisisbles por ser en la fase mas indefensa y labil en el ser humano y porque en el embarazo se produce de forma “natural” un complicado reequilibrio hormonal, probablemnete aun desconocido.
    Esta mania de intentar corregir a la Naturaleza, recuerda sospechosamente al tratamiento hormonal generalizado para “curar” la menopausia de “todas las mujeres”, lamentablemente en este caso, todavia puede tratarse de consecuencias aun mas letales.
    LLama la atencion que la sobrecarga de yodo deba hacerse solo “farmacologicamente”, habida cuenta de los preparados ya existentes de sal marina con complementos moderados de yodo .

  3. Javier González de Dios dice:

    Realmente interesante tu entrada, Enrique. Y analiza un tema que se da por sentado en Obstetricia y Peri-neonatología, cuando las pruebas no son sólidas. Y en temas de intervención masiva comunitaria el balance riesgo-beneficio-costes debe ser muy ajustado antes de decidir poner en marcha medidas preventivas.

  4. EnriqueG dice:

    Pues si quieres dos cucharas, de yoduro potásico o lo que se necesite, bueno es leer (con precaución) el boletín “Información Terapéutica” del SNS nº 4/2010 /vol 34) y creado el 21/12/2010. https://listas.msps.es/listasDistribucion/anonimoLista.do?metodo=cargarMensajeLista&mensID=5394&CListId=22
    que probablemente conoceréis.

    • Enrique Gavilán dice:

      Querido Enrique,
      El enlace que proporcionas está roto, el correcto es éste: http://www.msps.es/biblioPublic/publicaciones/recursos_propios/infMedic/docs/vol34n4_Suplementos.pdf

      Me parece lapidaria esta frase con la que concluyen el lamentable (porque hablan de todo menos de evidencias científicas) apartado en el que hablan del Yodo: “toda madre tiene el derecho a una ingestión adecuada de yodo durante el embarazo, para asegurar que su hijo tenga un desarrollo mental óptimo”.
      Cuando metemos el “derecho a” ésto o lo otro termina casi siempre la cosa mal…
      Gracias por la notificación

      • EnriqueG dice:

        Cierto, he puesto el enlace a la lista de distribución del Ministerio a la que hay que estar suscrita. Gracias por el quite.
        Si uno se dedica a poner en una lista la cantidad de suplementos que según este informe debe tomar una embarazada SANA, se quedará muy sorprendido, no sólo desde el punto de vista de la falta de evidencias científicos que lo avalan, sino desde el propio sentido común.

  5. CLM es similar (por el tema del iodo en las aguas…) a la Extremadura que tú conoces y donde trabajas. ¿Son regiones endémicas de hipotiroidismo? Salvo comarcas muy concretas, creo que no. Corrígeme si no es así.
    El SESCAM de CLM aún no ha sacado un documento para que el embarazo se lleve de manera similar (citas, revisiones, suplementos…) aunque lleva ¡¡¡ 10 !!! años preparándolo… sacaron un protocolo de prevención CV… otro de DPC cérvix y si no mal recuerdo otros de “niño sano” y de inmovilizados… pero el de embarazo no salió. Al parecer los obstetras de CLM no se ponían de acuerdo y cada hospital hizo la guerra por su lado. En Ciudad Real se propugnó el uso del iodo+fólico en una única presentación… cosa que hacemos en AP… para que al llegar la mujer al hospital en su 1ª visita según quien la vea le cambie este preparado por uno de esos multitodo que además no se receta.
    Para colmo en nuestro sistema informático aparece el iodo+fólico como …TERATÓGENO !!!
    Yo sigo sin enterarme… ¿alguien sigue alguna GPC o alguna evidencia que no sea “juanpalomo”? ¿a qué jugamos?
    Un abrazo.

  6. fidel dice:

    Efectivamente, primun non nocere, y además, no hay que marear ni convertir en “cuasi patológico” culaquier proceso fisiológico: el embarazo, el niño sano,etc. Excelente (y valiente) criterio, EnriqueG.

  7. […] Por una moratoria en el uso de yoduro potásico en las embarazadas, Blog de Enrique Gavilán […]


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