Dejar de hacer (lo superfluo) para poder hacer (lo necesario)


Desde que retorné a las tareas clínicas en una consulta en Atención Primaria, una de mis preocupaciones, como habéis podido comprobar en anteriores entradas, es cómo atender la desbordada demanda clínico-asistencial 1) de forma adecuada, 2) sin dejarme atosigar por ella y 3) sin perder el norte. Entiéndase por “el norte” la atención clínica a los pacientes que más se podrían beneficiar de ella. Y todo ello 4) sin menoscabar la accesibilidad. La cuadratura del círculo, como bien apuntaba mi buen amigo Salvador Casado.

Josep Casajuana, uno de los pocos gerentes decentes de este país, juntó hace unos años precisamente las palabras que rondan por mi cabeza y las armó en forma de pregunta en un editorial de culto llamado En busca de la eficiencia: dejar de hacer para poder hacer:

Dado que tenemos un tiempo limitado, ¿lo estamos empleando para hacer cosas realmente efectivas y lo estamos utilizando de forma eficiente? O, dicho de un modo más operativo, de las actividades que estamos haciendo, ¿cuáles podríamos dejar de hacer para disponer de tiempo para hacer otras más efectivas y/o eficientes?

Tendemos a pensar que lo que más nos roba el tiempo para poder atender mejor a los que más necesidades en salud tienen es fundamentalmente el papeleo: los informes, los certificados, los justificantes, las recetas de larga duración y los partes de confirmación de las incapacidades temporales. En mi caso, alrededor de la mitad de la actividad en número de pacientes y un tercio en cuando a tiempo total de trabajo lo dedico a hacer papelitos que poco a poco espero sacar, en lo posible, de la consulta (¿lo conseguiré?).

Pero la cosa no se queda ahí. La atención a la demanda aguda banal es creciente, no descubro nada nuevo. Alrededor de un tercio de las consultas clínicas que diariamente realizo en buena lógica no debieran haber entrado nunca por la puerta. Lo que propone Casajuana es que lo asuma, al menos en parte, enfermería.

¿Utopía? En Gran Bretaña ni siquiera acuden al centro de salud: se va a la farmacia y santas pascuas. ¿Y en nuestro país? A la farmacia… casi mejor lo dejamos. A la enfermera: ¿porqué no? En Castelldefels, en un centro de salud que gestiona un consorcio participado por el Instituto Catalá de Salut y el ayuntamiento, enfermería asume un porcentaje alto de pacientes con patología aguda. Y parece que las listas de espera (la muerte de la AP) desaparecieron, sin mermar la calidad ni aumentar los costes

Ahora bien: ¿Querrán las nuevas enfermeras de familia y comunidad hacer esta labor? Por lo que se puede ver en su programa formativo, no están por la labor. ¿Será algo aceptado por la población, cuando culturalmente asociamos Enfermedad = Médico? ¿Y por los médicos: preferimos ver mocos antes que inmovilizados a domicilio?

Dejo para el final lo que más juego tiene. Es el momento de la autocrítica. Asumámoslo: gran parte de la demanda la generamos nosotros mismos. Tanto PAPPS, tanta “prevención hasta la extremaunción”, tantos años tratando de “educar para la salud” (irónicamente, Josep propone que otorguemos al paciente ya el diplomado que le corresponde después de tanta horas de formación que ha recibido por parte de tantos y tantos profesionales sanitarios), etc. Hay que poner las cosas en su sitio: Los “controles”sistemáticos reiterados no aportan valor añadido al proceso de atención al paciente. Por favor, metámoslo en la cabeza (¡y hagamos razonar a nuestros pacientes, que no son, ni por asomo, tontos!):

No hace falta revisar los colesteroles un par de veces al año, ni tomarse la tensión todos los meses. Si el tiroides está bien, señora, quédese tranquila: no hace falta “vigilarlo” con cada estación. Hacer sucesivas radiografías a sus rodillas, viejo amigo, me temo que no van a evitar que les dejen de doler. Si el azúcar está controlada, y sobre todo, si no vamos a modificar la pauta porque ni usted ni yo estamos por la labor ni es necesario hacerlo, !deje de pincharse los dedos cada día 3 veces, que se va a hacer un callo en la yema del dedo! No por mucho madrugar amanece más temprano, dice el refrán, ¿no? Pues no por mucho controlarnos moriremos ni más tiempo ni más felices

Ya acabamos. Josep propone también trabajar con enfermería a los pacientes crónicos (ahí sí que es indiscutible que su aporte podría ser fundamental). Y descolgar el teléfono: para seguir a los pacientes tras el alta hospitalaria, para ver si el tratamiento prescrito va bien, para programar una cita, para notificar los resultados de una analítica (¡sí, como no, hay análisis que sí que hay que hacer, como no!), para interesarse por los controles domiciliarios, etc. Los más avispados ya habrán pensado que la continuación tecnológica de esta idea es la telemonitorización y todas esas cosas de la era 2.0. Pero eso, mejor, lo dejamos para otro día…

Y a lo dicho por Casajuana yo añado: Utilizar el pie. Para caminar. Para ir a los domicilios. Para ir a la farmacia y coordinarnos con la farmacéutica. Y para ir a los bares (la medicina se hace también en los bares, ¡no lo olvidemos!). También nosotros necesitamos sintetizar vitamina D.


19 comentarios on “Dejar de hacer (lo superfluo) para poder hacer (lo necesario)”

  1. […] This post was mentioned on Twitter by Julio Bonis, Javier Macias, Salvador Casado, Javier Padilla, Enrique Gavilán and others. Enrique Gavilán said: Dejar de hacer (lo superfluo) para poder hacer (lo necesario): http://wp.me/pD3FL-10L […]

  2. DraMyte dice:

    Yo te propongo hacer una mejor gestión de las IT. Y si al paciente le cita la mutua, colaborar con ella en vez de “estar enfrente”. Y un cuidado menos, oye… pero vamos, que en todo lo demás, ya va siendo hora de que se nos oiga, de que las sociedades dejen de adjudicarnos mas y más tareas, de que saquen de una vez la pildorita que sustituye al Sintrom… tanta tecnología, tanto 2.0… y se llamaba Luciana.

    • Enrique Gavilán dice:

      Gracias, DraMyte. Las IT no son por ahora mi problema, tengo poca gente en activo (ya sea por el paro o porque 1/ de mi cupo está en edad de jubilación). Pero está claro que es mejor trabajar colaborativamente, ya sea con la mutua como en el resto de los profesionales involucrados en la atención sanitaria a las personas.
      Saludos

  3. miguel dice:

    Uf, una entrada de las de imprimir y tener a mano.

    • Enrique Gavilán dice:

      Maestro, si es eso precisamente lo que quiero poder hacer, pero a veces no puedo ni respirar… Aunque, por otro lado, algún día habrá que romper la baraja por algún lado.
      Un abrazo,

      • Rafa Cofiño dice:

        Es muy complicado ¿verdad?
        La sensación es de estar metidos en una lata de sardinas y que es imposible moverse. Anaerobismo total.
        Al menos alguien desde un nivel más local debería generar espacios que mejoraran algunas vías de aire fresco. Descongestionar. El papel de la coordinación del centro sería bueno si realmente tuviera autonomía para gestionar y descongestionar y organziar procedimientos internos que mejoraran la calidad de vida de muchos profesionales….
        Complicado, complicado…
        Abrazos

      • Enrique Gavilán dice:

        Vías para la descongestión hay muchas, Rafa. Pero por ahora me toca ver, aguantar y analizar qué se puede hacer, para poco a poco comenzar a cambiar pequeñas cosas que supongan grandes cambios. Aunque en ese impasse, lo reconozco, me falla la paciencia y lo hago pagar de mala manera…
        Ahora tengo 10 días de vacaciones, ideal para que las cosas se pongan en su sitio y pueda respirar aire.
        Abrazos, miticu

  4. Juana dice:

    He de decir, pero en voz bajita, que en el centro de salud de mi madre hacen eso, mi madre (que tiene bastantes años) va a ver a la enfermera, y salvo que encuentre algo digno de mención, a la médica solo cuando es necesario.

    Ya lo he dicho más veces, pero la labor administrativa ¿no la pueden hacer los administrativos? …. para tener un control y poder gestionar, se necesitan datos, pero ¿de verdad los tiene que tomar el médico? …. no creo.

    Y hay una frase que me hace gracia y que usa el Dr.Mayol, es eso de “a la parálisis por el análisis” …. se puede usar en muchas de las cosas que describes jeje

    Me gusta lo animado que se está poniendo tu blog y, lo creativo que está el dueño desde que has retomado las tareas clínicas, ¡enhorabuena!

  5. Mi más amarga reflexión sobre este sistema que sufrimos:

    http://medymel.blogspot.com/2009/01/romntica-estulticia.html

    P.D. De poco valen buenos gerentes (de libre designación) si el “gerencialismo” es perverso.

    • Enrique Gavilán dice:

      Sin duda, Jose Manuel, pero eso no quita que en lo que corresponda a tu responsabilidad (la microgestión, la gestión de tus propios recursos en el centro, la consulta y lo que rodea a ambas cosas) tengas herramientas y conocimientos y sólidos cimientos. Al menos Casajuana, que ha pasado por la gestión, ha sido director de su centro de salud unos años y con una experiencia clínica extensa, sabe jugar sus cartas bien y comparte lo que sabe con los demás, como ha demostrado hacer durante muchos años. Otro gallo cantaría si en cada gerencia hubiera un Casajuana, desde luego.
      Un abrazo

  6. marta dice:

    Nos hacen ser enfermeras para firmar recetas que ni siquiera son tratamientos en los que estamos de acuerdo.. nos hacen poner inyecciones, que en mi opinion muchas veces deberian ser placebos… No somos MINI-MEDICOS, pero tenemos una formacion (tambien discutible el plan formativo)..
    Como enfermera asumiria encantada ciertas actividades, el triage es una actividad de enfermeria y muchas veces solo queremos dedicarnos a medir la glucosa, tomar una tension y pesar a alguien que pesamos una semana atras.. con perdon de las enfermeras amantes de la consulta rapida debo decir que una enfermera (si tiene algun tipo de inquietud) podria lograr un triage excelente; diagnosticar y recetar.
    no nos dejan recetar? nos sentimos inutiles en consulta de enfermeria? somos las secretarias de los medicos? ..
    Estoy de acuerdo en un reparto equitativo de tareas en el equipo sanitario, claro que hay que recordar que es por el bien del paciente. Por que no comenzar por sentar unas buenas bases sobre las funciones de cada parte del equipo y asumimos responsabilidades.. y asi dejamos de escuchar esos piques ridiculos entre medicos y enfermeras que lo unico que hacen es romper mas el equipo y alejar al paciente de la calidad de cuidado que se merece.

    • Enrique Gavilán dice:

      Ni sois mini-médicos ni deseo que lo seáis. Enfermería puede tener un papel clave en AP, y no creo que sea una cuestión sólo de delimitar las funciones, porque si no no acabaríamos ni recién comenzado a discutir el tema.
      Yo sólo hablo de dejar de hacer cosas que no tienen sentido y hacer cosas que sí lo tienen. Y repartir las cargas entre todos de forma que todos hagan lo que mejor puedan y sepan hacer, cada cual desde su disciplina.
      Si no es tan difícil, carajo!!
      Un beso, marta

  7. Si me permitís humildemente una recomendación para este tema, aunque está centrado en hospitales creo que puede ser útil para formalizar lo que le estamos dando vueltas:

    • Enrique Gavilán dice:

      Gracias, Juan Carlos, por la referencia. Lo intentaré localizar gratis en la red, puede ser interesante aunque provenga del ámbito hospitalario.
      Un saludo

  8. […] Dejar de hacer (lo superfluo) para poder hacer (lo necesario) una magnífica entrada de Enrique Gavilán en su blog “El nido del gavilán” de noviembre del año pasado. […]


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