(Dis)Longitudinalidad durante la formación de los residentes de familia


El cuarto año de residencia (R4) es, para el futuro médico de familia, el del reencuentro con su tutor. La vuelta al centro de salud, tras el periplo de rotaciones hospitalarias, dando como perdido batazos de servicio en servicio, se vive generalmente con alivio, con un “¡por fin algo que realmente me gusta!”. Hay todo un año por delante, y quizá por ello se percibe que muchas cosas se pueden hacer en ese tiempo.

Sin embargo, el tiempo efectivo de estancia en el centro de salud es bastante menor. ¿Porqué? Echad vosotros mismos las cuentas. O mejor, leed este fragmento de una reciente carta al director de uno de los mejores técnicos de salud de este país, José Saura-Llamas:

Hay que tener en cuenta que los 14 meses de la rotación final del residente, entre vacaciones del tutor, vacaciones del residente, rotación en pediatría (2 meses), rotación del tutor fuera del centro de salud (1 mes), díaas libres, salientes de guardia, fiestas, cursos obligatorios, despedidas y otras incidencias, quedan reducidos a no más de 4 meses de rotación efectiva.

La carta se centra en la sensación de agobio que el programa de la especialidad transmite a los tutores y que éstos contagian a los residentes, una vez pasada la euforia inicial del inicio de la rotación final por el centro de salud, a la vez que hace un llamamiento a la sensatez y a la reflexión.

Y puesto que el amigo Saura nos llama al análisis, allá que voy yo.

Hay una cuestión princeps que no se nos puede olvidar. Uno de los fundamentales atributos (core values) de la Atención Primaria es la longitudinalidad. Según lo definen Pastor y cols.,

la longitudinalidad es el seguimiento de los distintos problemas de salud de un paciente por el mismo médico. Este término tiende a confundirse con la continuidad, que es el seguimiento por el mismo médico de un problema específico del paciente. En sentido estricto la continuidad no es un elemento característico de la medicina general ni exige una relación personal médico-paciente estable, pues con buenos registros (historia clínica, informes) se pueden concatenar los eventos de atención de un episodio de enfermedad. Sin embargo, la longitudinalidad precisa, además de registros de calidad, mantener una estabilidad personal en el tiempo y en el espacio de la interrelación médico-paciente en el seguimiento de sus problemas de salud, que difícilmente pueden ofrecer la atención especializada o los servicios de urgencias.

Se trata de un atributo que no se enseña explícitamente en el tiempo de aprendizaje de campo del residente, formando parte de lo que se ha dado en llamar “curriculum oculto” de la medicina de familia. Su valor se aprehende, más que se aprende, en el día a día, en el reconocimiento y gratitud que expresan los pacientes cuando perciben que hay alguien que cuida por la salud de ellos en-cualquier-día-del-año.

Hace no mucho, un tutor se nos quejaba con toda la razón del mundo que el seguimiento prospectivo de los pacientes por parte de los R4 era, con tanta interrupción, preocupantemente pobre. Corremos el peligro de que los residentes acaben la especialidad sin haber aprendido lo que significa ésto. Si a esto sumamos que el periodo de médico joven, caracterizado por la inestabilidad laboral y la excesiva movilidad, no es propicio para conocer el valor de la longitudinalidad, ¿para cuándo dejamos lo esencial?


5 comentarios on “(Dis)Longitudinalidad durante la formación de los residentes de familia”

  1. gerineldo dice:

    Bueno, yo soy de los MF de ‘3 años’. El último año todo eran prisas, días pasando consulta sólo, pero aprendí a buscarme las mañas para ir soltándome en la consulta. A mi tutor, que lo tengo ahora 3 puertas al lado, le debo mucho, aprendí mucho de él, pero lo más importante es que tanto él como yo, nos buscábamos las mañas para las dudas de la consulta. Yo aprendía, y él aprendía. Evidentemente yo aprendía más de él que él de mí.

  2. Hola Enrique: Como gerineldo yo soy de 3 años (94-96). Del tercer año sólo tengo recuerdos magníficos, eso algo cursi de sentirse realizado, además con el paraguas protector de mi gran tutor. Yo sí trabajé la longitudinalidad (mérito del tutor) pues entonces los cursos eran menos, no se libraban las guardias… Aún no tengo R4, pero los R1 y R2 que ya han estado conmigo, cursos aparte, disfrutan la evolución y seguimiento de los procesos en sus escasos 4 meses en el Centro de Salud.

    Reflexión: ¿No hay muchas actividades programadas, cursos… que se podrían hacer en los 3 años primeros y dejar el 4º años más libre, incluso para que las actividades docentes las pudieran hacer juntos ?

    Un abrazo fuerte.

  3. Manuel dice:

    ¿Por que una especialidad extrahospitalaria se basa en una formacion de hospital?, ¿Por qué si el horario del centro de salud es de 8 a 15h, el residente debe salir a las 13-13,30h. para tener tiempo de llegar al hospital, comer e incorporarse a la puerta de urgencias a las 15h? ¿Por qué guardias de 16/24 horas? ¿Por que el hospital no hace ni puñetero caso a la Unidad Docente? ¿Por qué formamos medicos de familia que despues encuentran su estabilidad laboral en SUAP, 112 y urgencias de hospital?

  4. Enrique Gavilán dice:

    Gerineldo,
    Cuando la relación con el tutor es buena todo rueda, eres capaz de sacar lo mejor de ti mismo y buscar tiempo de donde no lo hay para aprender de forma conjunta con tu tutor. Es lo deseable por todos porque todos ganan, pacientes incluidos.
    Antonio,
    Lo de realizar todas las actividades de formación en los 3 primeros años para liberar al cuarto no me parece mala opción. Probablemente se deba hacer.
    Manuel,
    Interesantes preguntas, sobre todo la que se refiere a la hora de entrada en urgencias, porque ese tema suscita muchas dudas, suspicacias y roces.
    Un apunte a una de las preguntas que lanzas: el hospital no siempre hace caso a la Unidad Docente porque la primera tiene mucha hambre y es egoista, y los segundos somos un órgano asesor y de carácer no vinculante.

    Sólo una cosilla antes de acabar. Luego de escribir el post, por la tarde, entre baño y baño en la piscina, rehice las cuentas, y quizá el amigo Pepe Saura exageraba un poco: a mi me salen alrededor de 6 meses de tiempo efectivo de rotación, y no cuatro, pero bueno…

    Gracias a todos por vuestros comentarios.

  5. Enrique Gavilán dice:

    Cáspitas, acabo de darme cuenta de que el primer firmante de la carta es Mariano Leal Hernández… Ustedes perdonen el lapsus.


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