La mejor vacuna contra el cáncer


Joaquín Araujo:

Los bosques constituyen “una vacuna en sí misma para muchas enfermedades”

Descontaminan el aire y el agua de metales pesados, contribuyen a la renovación del oxígeno y constituyen una lucha contra el agujero de la capa de ozono. Además de proporcionar alimentos ricos en vitaminas y antioxidantes naturales.

Cuidar el medioambiente podría ser pues mejor forma de evitar enfermedades que las propias vacunas, y de alguna manera evitar luctuosas cifras como éstas, pero se ve que “vende” más un titular como éste y todo lo que la noticia conlleva y promete:

Vacunas contra todas las enfermedades serán posibles gracias a Patarroyo


Sesgos ideológicos en los medios de comunicación


Que en la prensa española haya poca pluralidad y una falta preocupante de capacidad crítica, y que el tratamiento periodístico y la selección de los temas dependa del signo político del grupo empresarial que haya detrás es algo que todos tenemos tan asumido que casi nadie se extraña o subleva. Aun cuando es algo que merma en gran manera la calidad de nuestra democracia.

Estos claros sesgos ideológicos se dejan sentir también en las noticias que tienen que ver con la sanidad. Y más en un contexto de crisis económica como la actual, en el que el baile de cifras sobre la hiperutilización de los servicios y lo que ésto nos cuesta al bolsillo de los españoles es contínuo. Así, las pulsiones liberalizadoras parecen estar ganando el terreno, tanto a nivel político y en el mediático, de manera que el discurso que parece imponerse por doquier termina justificando los recortes sociales y de derechos fundamentales. El paréntesis al estado del bienestar.

El economista (que no cirujano) Vicenç Navarro, del que hemos hablado muchas veces aquí, denuncia esta tendencia en su último artículo de opinión. Y pone como ejemplo el llamado informe Vilardell, el cual ha copado la prensa general y especializada con titulares alejados de los contenidos y discurso subyacente al informe.

Vicenç argumenta que no es casual que se haya destacado en prensa supuestas recomendaciones como la del copago como forma de racionalizar la demanda, cuando las principales iban más encaminadas a aumentar el gasto en sanidad a partir de impuestos finalistas o corresponsabilizar a las mutuas laborales patronales en la financiación de la sanidad (pagando los gastos de los pacientes con enfermedades laborales).

Y añado yo. Tampoco es casual que la prensa se haga eco principalmente de informes de agencias de comunicación, consultoras, empresas farmacéuticas o tecnológicas y fundaciones, todas ellas instituciones privadas, cuyos denominadores comunes son potenciar la colaboración público-privada, instaurar fórmulas de riesgo compartido y de corresponsabilización de la administración en la investigación de fármacos o tecnologías sanitarias, y justificar pulsiones privatizadoras en el ámbito de la gestión de la sanidad. Curiosamente, enfrente de estos informes hay otros documentos elaborados por profesionales sanitarios de una tendencia más progresista que ahondan en su defensa de la sanidad pública, en la necesidad de una mayor financiación de la sanidad y en no olvidar que además de eficiencia y de sostenibilidad, las principales asignaturas pendientes siguen siendo asegurar la equidad y evitar las desigualdades sociosanitarias. Lógicamente, estas cosas ni dan dinero ni son noticia…


La confidencialidad y la telebasura, incompatibles


Como habitualmente no veo la tele no me doy cuenta de la cantidad de información-porquería que la inunda. Pero lo que el otro día vi de refilón en Antena 3 no tiene desperdicio.

Interrumpen “espontáneamente” el programa para “informarnos” de un hecho que “va a cambiar la historia de nuestro país (literalmente). El acontecimiento no es otro que… el ingreso en un hospital madrileño privado de la novia del hijo de un ex-torero, hijo que parece ser que se ha declarado recientemente homosexual (y digo yo, ¡qué porras más da la vida de esta persona!), y novia que es la hija, a su vez, de un empresario ricachón que al parecer ha muerto hace poco. Todos los detalles para el morbo más bajo y pordiosero estaban servidos.

La cosa no queda ahí. Lo más grave, a mi juicio, está por llegar. La periodista aporta detalles insulsos de la vida privada y, atentos, datos del historial clínico de la paciente ingresada, como la fecha de ingreso, el motivo, las pruebas realizadas… Independientemente de quién filtrara esos detalles, independientemente del interés de la noticia, ¿dónde está el derecho a la intimidad de esta persona? ¿Dónde ha quedado la dignidad del periodismo con basuras como ésta? ¿Es ésto deber de información o manoseo de la vida privada y confidencial de los demás? ¿No hay límites a la información?

Una forma más de medicalizar la vida cotidiana es airear las miserias humanas del vivir y del enfermar como si fueran objetos de consumo de masas. La forma más vil e inhumana, quizá.


Responsabilidad del blogger sanitario


El próximo 24 de Junio (san Joan) participo en las XXX Jornadas de la AES (no la FAES, sino la Asociación de Economía de la Salud). Concretamente en la mesa redonda nº 13 (buen número) sobre “Economía de la información, responsabilidad social e impacto de las redes sociales”. Comparto mesa con mi “vieja” amiga (que no amiga vieja) Milagros Pérez Oliva (¿os acordáis del “Grünenthal affaire“?), que hablará de “El papel de los medios de comunicación generalistas en el intercambio de información”, y con Juan José Ganuza, del Departamento de Economía y Empresa de la Universitat Pompey Fabra, que se encargará de hablarnos del complejo mundo de “Los problemas de información asimétrica, la comunicación y la responsabilidad social de las empresas en el sector sanitario”. La moderación corre a cargo de Juan del Llano.

El tema que eligieron para que hablara, en calidad de blogger múltiple, es “La responsabilidad del blogger sanitario”, a cuyo título he añadido la palabra “compromiso”, como podéis ver en la presentación:

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Debo agradecer a Javier, Académico, FernandoG, Luis Carlos, Tere Martín y Rafa Bravo, que han aportado todos y cada uno de ellos un granito de arena a esta presentación. Y, como no, a los componentes del blogstorming del congreso de la blogosfera, en el que se habló, ente otras cosas, de este tema.

También aprovecho para hacer mi particular declaración de potenciales conflictos de intereres, ya que veo en el programa que la mesa está patrocinada:

Quiero declarar y declaro, en plenitud de mis facultades mentales, que no tengo nada que ver con la entidad colaboradora que aparece en el programa, que no tengo ningún tipo interés comercial con dicha empresa ni he sido beneficiario de ayudas, subvenciones o patrocinios anteriormente por la compañía susodicha. Tampoco, por supuesto, poseo acciones ni otros títulos especulativos en la misma. Respecto al congreso, he de decir, con el corazón en la mano y con la cabeza fría, que no he recibido ni recibiré remuneración económica por participar en la mesa, y que la organización corre con los gastos de mi desplazamiento (en mi León tdi sport limited), manutención y alojamiento derivados de mi participación. Atentamente,

egavilan


Bloggers y agencias de comunicación: ¿qué relación puede haber?


Que el mundo de la comunicación está cambiando a marchas forzadas es un hecho. Que la revolución tecnológica que ha supuesto “lo 2.0″ esté modificando el punto de mira de las agencias de prensa (ahora ya llamadas “agencias de comunicación”), ¿también lo es?

Se me ocurre pensar que sí. Basta con leer la entradilla de esta encuesta online que ha elaborado Planner Media (una de las agencias de prensa más influyentes de nuestro país) a propósito del Primer Congreso de la Blogosfera Sanitaria para darnos cuenta de que el periodismo ha tomado conciencia de que el ritmo de la actualidad no sólo lo marcan ellos.

En la blogosfera hay líderes de opinión con más influencia que algunos medios de comunicación. Los blogs se sitúan en el punto de mira de empresas, agencias y gabinetes de comunicación. Pero los blogueros no son un medio de comunicación ni quieren que se les trate como tal. Así como las relaciones con los medios off line están establecidas, las empresas y agencias no cuentan con un manual de uso para comunicarse con el bloguero.

Esta “queja” de que los bloggers no hacemos caso a los medios y agencia de comunicación está fundada: diariamente recibimos en nuestro correo de saludyotrascosasdecomer o en el mío propio del orden de 2-4 notas de prensa diarias, ya sea de agencias de comunicación o directamente desde otros bloggers escritos por periodistas freelance. Desde luego nada que ver con los medios de comunicación habituales, que reciben 20 o 100 veces más que nosotros, claro. Pero no deja de ser curioso que los bloggers recibamos estas notas de prensa…

Y de qué van estas notas de prensa, se preguntarán ustedes. Pues incluyen noticias sobre actividades deportivas promovidas por una asociación de transplantados renales, las supuestas propiedades adelgazantes de la carne de conejo de cara a la temporada de verano, información sobre jornadas científicas o pseudocientíficas, los beneficios de la homeopatía en los catarros de los niños, el nuevo y último grito en el tratamiento de las verrugas, etc. Casi todas ellas procedentes de empresas o consorcios, o de asociaciones de pacientes o sociedades científicas y otras organizaciones sin supuestos fines de lucro, casi todas ellas con un denominador común: mensajes medicalizadores y que pretender centrar el foco de atención hacia su problema concreto porque lo mío es muy importante (muy en la línea del acertado post del amigo Baos). Lógicamente, las agencias son puros intermediarios y no son responsables de estos mensajes, pero es que… estas noticias como que no van con nosotros (o muchos de nosotros).

A veces pienso que este tipo de correos son una maldición por ser como somos; otras, simplemente me divierto leyéndolas. Pero nunca (que yo recuerde) he hecho un corta-pega de alguna de ellas para hacer una entrada, salvo para desmontarlas con afán crítico. E igual parece pasar con muchos compañeros de la blogosfera. Y esto parece inquietar (aunque sea sólo un poquito) a las agencias y medios de comunicación: ya que no puedes con el “enemigo”, únete a él. O llama la atención de aquel. U ofrécele tus servicios. Pero, ¿qué servicios? ¿Nos puede interesar lo que transmiten? Es precisamente esto lo que Planner quiere saber: ¿Qué pueden (las agencias de comunicación) ofrecer que sea de su interés?

Pues lo voy a intentar aclarar, breve y sencillamente, al menos en o que a mi me concierne: nada. Lo siento. No lo digo con acritud, ni con rencor, no se equivoquen. Me explico. No soy periodista. No escribo en un medio de comunicación. No oculto que vivo en un mundo donde es imposible estar al loro de las cosas que pasan, y leo la prensa, escucho la radio y veo (poco) la televisión, y tampoco oculto que soy conocedor de la vertiente comunicativa que tienen los blogs. Pero es que no pretendo informar. Sólo crear y dinamizar debates. Sobre temas que me interesan, temas que busco activamente en un lado y en otro (y no que me sirven en bandeja), sobre cosas que leo, o sobre lo que reflexiono o sencillamente ideas que me asaltan en la cabeza o se me ponen delante de los ojos. Filtro, matizo, critico, ironizo sobre las noticias, sobre los datos de un ensayo clínico, sobre la conversación que tuve ayer con mi compañero de trabajo, sobre la queja de algún médico residente de la unidad docente donde trabajo, sobre el comentario que se cruzó ayer en la lista de correo donde estoy dado de alta. Este blog lo construimos entre todos los que estamos a un lado y otro de la pantalla. Y a mi nadie me ha dicho que deba ser de otra manera ni nadie parece querer que esto se convierta en un repositorio de noticias sobre el mundo sanitario.

La relación entre bloggers y agencias de comunicación no está regulada, Isabel Perancho de Planner Media, es cierto, pero no puede ir por ese camino. Si he de ser sincero, tampoco sé si debe hacer alguna relación. ¿O sí?

El lunes lo debatiremos en el blogstorming del congreso. Promete…


Los olvidados en los periódicos


Lo extraordinario (literalmente, lo que se sale de lo “ordinario”, de lo común) alimenta noticias en prensa.

Una colombiana ‘resucita’ cuando iba a ser embalsamada en la funeraria

El técnico del tanatorio detectó que la mujer, que padecía esclerosis múltiple, movia las manos y los brazos.

El doctor Saavedra ha admitido que “no hay una explicación científica cierta”, aunque ha declarado que el síndrome de Lázaro, como se conoce esta situación “sólo ha sido descrito en 38 casos en el mundo en algunos hospitales de Europa y Estados Unidos”.

Una espátula dentro del abdomen

Los médicos se olvidaron el instrumento de 30 centímetros en el abdomen de la mujer

(A pie de video reza la siguiente frase: “La espátula olvidada, fruto de un error médico”).

Pero al otro lado del planeta, están los Enfermos Olvidados, que apenas salen en los medios:

Lo cual me hace recordar esa estupenda película de Buñuel.


Los Olvidados (The Forgotten Ones) (7/8)


Código ético de los periodistas en salud


Lo llamaron “Declaración de Sevilla”, en honor a la ciudad donde, en el marco del III Congreso Nacional de Periodismo Sanitario (organizado, entre otros, por la Asociación Nacional de Informadores de la Salud-ANIS-, la Fundación Farmaindustria y la Federación de Asociaciones de la Prensa en España-FAPE-), allá en Octubre del 2007, se aprobó.

Como toda declaración de buenas intenciones, es un decálogo lleno de valores como la independencia, la veracidad, la objetividad, la credibilidad y la responsabilidad.

Como ellos mismos dicen en dicha declaración,

así nos lo demandan nuestros lectores, oyentes, telespectadores e internautas, afectados de las informaciones sanitarias de cada día. Son ellos los que solicitan la adopción de criterios que nos ayuden a trabajar con rigor, profundidad, efectividad y respecto.
Texto completo aquí:


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