No Gracias sigue viva

El pasado fin de semana, la plataforma No Gracias, que cumple ahora 3 años desde su fundación, mantuvo una reunión a la que asistí como simpatizante. Fue muy ilusionante ver como hay gente nueva y con ideas frescas con ganas de seguir trabajandode con el fin de conseguir unas relaciones proporcionales, transparentes e independientes no sólo con la industria farmacéutica, sino con todo tipo de instituciones públicas o privadas que mantengan actividades comerciales en este mundo tan cambiante como es el mercado de la salud y la enfermedad.

La reunión dio para mucho. Se instituyó una junta directiva mínima y operativa de tan sólo tres personas, con un amplio grupo de miembros activos trabajando como asesores, buscando cohesión territorial o aportando conocimientos más o menos especializados. Se aprobaron unos estatutos que la hagan constituirse y operar como una asociación con vistas a seguir siendo una plataforma ciudadana (el reto de salir de “lo sanitario” sigue pendiente) horizontal, abierta y transversal, y unas líneas estratégicas que permitan a la organización dirigir sus esfuerzos en cuatro direcciones: actividades dirigidas a los ciudadanos y sociedad civil, a las instituciones, a los profesionales de la salud y estudiantes y propias de la organización.

Pero lo más importante son y serán las personas. No Gracias no está compuesta por puristas, talibanes ni enemigos de la industria: está compuesta por gente normal y corriente, personas como tú, que piensan que la asistencia sanitaria debe mantener un nivel de independencia profesional con respecto a los intereses comerciales. Así que déjate de prejuicios. Por ética. Por decencia profesional. Por transparencia. Por coherencia. Por sentido común. Siéntete de No Gracias. Di No Gracias.


APXII según su promotora, Clara Benedicto

Entrevistada por Roberto Sánchez y Raquel Gómez Bravo. Con chicos así da gusto.

APXII: Atención Primaria, 12 meses doces causas.


Living in the ghetto

Vivir con menos dinero, según veíamos el otro día, condiciona el nivel educativo y éste a su vez está asociado a mayor riesgo de sufrir infartos. Pero también comporta mayor riesgo de enfermedad haber tenido la mala suerte de haber nacido y vivido en un barrio del cuarto mundo.

Así al menos parece vislumbrarse de dos estudios recientes publicados en el mismo número de la revista American Public of Public Health. En el primer estudio, se analizó el impacto de vivir en una zona deprimida sobre el riesgo de padecer 6 enfermedades crónicas de alta prevalencia en la edad adulta, como son la diabetes, la hipertensión (¿o podríamos considerar ésta no como enfermedad, sino como factor de riesgo?), problemas cardíacos, enfermedad cerebrovascular, cáncer y artritis. Los resultados revelan que las mujeres son más sensibles a su medio ambiente social, ya que las que viven en ambientes económicamente más desfavorecidos y en zonas con mayor conflictividad y violencia tienen más posibilidades de padecer problemas de corazón (odds ratio [OR] = 1.20; P < .05) y cáncer (OR = 1.25; P < .05, mientras que los varones “sólo” tienen más riesgo de cáncer (OR = 1.31; P < .05).

Algo similar ocurre cuando tienes la desgracia de haber nacido en un país con un sistema de salud no universal y liberalizado, como ocurre en Estados Unidos, y padeces de un cáncer, pongamos de cólon. No sólo serás tratado con pautas quimioterápicas inadecuadas, sino que tendrás menor supervivencia. Resultados que tienen sin duda que ver no sólo con las posibilidades económicas, sino con el acceso a la asistencia sanitaria en dos sistemas de salud diferentes.

Una prueba más de que los servicios en salud no deben proveer diferentes caminos de atención sanitaria (público-de beneficiencia para los no pudientes, privado-de excelencia para los que se lo pueden permitir), ni de forma directa ni encubierta (como desgravando impuestos a los que concerten seguros privados). ¡A no ser que quieran agrandar las desigualdades en salud o abandonar el principio de universalidad, claro!

(Foto: Martutene Ghetto 2008, por street-zinema)


Quemados, pero no del sol ni de los rayos UVA

Estamos de crisis, por si no lo sabían.

Y es esta crisis la que motiva que los presupuestos destinados a sanidad hayan sufrido un serio recorte (un 6% para Extremadura).

Y como consecuencia de ello nos hayan bajado los sueldos de los trabajadores sanitarios.

Y que hayan puesto en marcha medidas para el ahorro, como quitar ciertas marcas de la receta electrónica, algo que incluso ha puesto a la maquinaria jurídica de Farmaindustria a funcionar a pleno rendimiento.

Y que se instaure en esta región el “ceńtimo sanitario” para recaudar algunas perras más para la maltrecha sanidad.

Y que estén retrasando las próximas oposiciones para plazas de medicina de familia en AP (y de otras categorías), que saldrán probablemente con un número de plazas irrisorio.

Y que estén recortando las sustituciones a su mínima expresión.

E incluso las actividades de formación continuada.

Y que estén pensando en que los residentes hagan menos guardias.

Y que nos aprieten como nunca con las medidas de ahorro energético.

Casi todo eso lo puedo entender. Casi.

Pero lo que no puedo entender, con la que está cayendo, es que se dedique un sólo céntimo a elaborar, promocionar y difundir por todos los centros de salud una “guía para un correcto bronceado artificial“. Una campaña que desde la Dirección General de Salud Pública del SES consideran vital, porque según ellos el bronceado artificial es una “costumbre muy extendida entre la sociedad extremeña”.

Será que los serradillanos no tienen costumbres típicamente extremeñas, porque si no no se entiende que aquí no haya ni una sola persona que acuda de forma regular a centros de estética a estimular su melanina de forma artificial. Y si pudieran permitírselo, sensatamente lo dedicarían a otros menesteres. Algo que, por lo que se ve, no puede decirse del SES.

Me pregunto cuál será la próxima iniciativa: ¿las ventajas e inconvenientes de la aplicación del botox? Madre…

Campañas como ésta lo que provocan en nosotros no es ya un sano disfrute del bronceado, sino una pronunciada sensación de achicharramiento generalizado, pero no por el sol o por los rayos UVA, sino por las incoherencias de los gerentes metidos a políticos.

Adenda:

Foto del libreto promocional impreso en papel satinado distribuído por todos los centros de salud de esa comunidad autónoma (cortesía de Sara Trabajos).


Carta abierta al Decano de la Facultad de Medicina de Granada, Indalecio Sánchez Montesinos

Granada (España) 30 de marzo de 2011.

La Universidad tiene una historia centenaria en la Europa Occidental, de búsqueda de la verdad científica con tolerancia. Este espíritu impregna a la Universidad de Granada, y en especial a la Facultad de Medicina que contó con Gracián Mexía como primer profesor y decano en el siglo XVI, y que se caracterizó ya en los albores por su tolerancia para admitir alumnos moriscos en tiempos oscuros.

En el siglo XXI los abajo firmantes no podemos menos que expresar disgusto y rechazo ante las dificultades para realizar las Jornadas “Dueño de mi salud” en las que hemos sido ponentes, los días 25, 26 y 27 de marzo de 2011.

Organizó las Jornadas IFMSA-Granada, asociación de estudiantes de Medicina legalmente constituida. Su contenido se centró en la medicalización de la vida, según una perspectiva general, del paciente, de los profesionales y del conjunto del sistema sanitario (www.duenodemisalud.wordpress.com).

El éxito de las Jornadas fue absoluto, los tres días. Por ejemplo, el sábado la sala estaba llena, con cien estudiantes, hasta las nueve de la noche. Sala ubicada en la Facultad de Derecho, en el Colegio San Pablo.

Es cierto que en ese mismo Colegio se alojó la Facultad de Medicina muchos años ha. Pero no fue “voluntario” acogerse a la Facultad de Derecho sino forzado por la negativa a la utilización de la Facultad de Medicina (donde se celebró la primera sesión, el viernes por la tarde, con el mismo éxito que la del sábado).

La última sesión se celebró el domingo por la mañana, en la Asociación Vecinal Los Pajaritos, por no contar con local universitario alguno.

Los estudiantes trataron por todos los medios de utilizar sus propios recursos, los de la Facultad de Medicina y los de Hospital Clínico, incluso aceptando el pago de “tasas”. Todo fue inútil, la respuesta fue siempre negativa.

Suponemos que hubo algún malentendido, pues no podemos creer ni en una negativa indiferente ni en la mala intención. Nos gustaría por ello 1/ recibir una explicación plausible, 2/ que se repare en forma conveniente a IFMSA-Granada (¡qué menos que las disculpas!) y 3/ que se emprendan acciones para impedir la repetición de tan desafortunadas decisiones.

C/C Apolonio Carabaño (Administrador, Facultad de Medicina), Carlos Ruiz Cosano (Vicedecano de Extensión Universitaria), Francisco González Lodeiro (Rector de la Universidad de Granada), Miguel Gómez Oliver (Vicerrector de Extensión Universitaria), Marciano Almohalla Gallego (Vicegerente de Recursos Humanos), Francisco Pérez Blanco (Hospital Clínico San Camilo), Ángel Concha López (Hospital Virgen de las Nieves), José Torres Hurtado (Alcalde de Granada) y Antonio Martínez Caler (Presidente de la Diputación de Granada).

FIRMADO:

Juan Gérvas. Médico general, Equipo CESCA, Madrid. Profesor Invitado de Atención Primaria de Salud en el Instituto de Salud Carlos III, Escuela Nacional de Sanidad, Departamento de Salud Internacional, Madrid. Profesor de Gestión y Organización de Atención Primaria de Salud en la Maestría de Administración y Dirección de Servicios Sanitarios, Fundación Gaspar Casal (Madrid) y Universidad Pompeu Fabra (Barcelona). Profesor Honorario del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública, Universidad Autónoma de Madrid. Visiting Professor Department Health Policy and Management, Johns Hopkins School of Public Health, Baltimore, Maryland, USA (1991-2003). jgervasc@yahoo.es jgervasc@meditex.es

Jesús Ambel. Psicoanalista. Miembro de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis. Psicólogo y Jefe de Servicio del Ayuntamiento de Granada. j.ambel@ilimit.es

Enrique Gavilán Moral. Doctor en Medicina (Universidad de Córdoba). Especialista en Medicina familiar y Comunitaria. Centro de Salud Serradilla, Extremadura. enrique.gavilan.moral@gmail.com

Juan Irigoyen. Profesor de Sociología. Universidad de Granada. irigoyen@ugr.es

Sergio Minué Lorenzo. Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. sminue21@gmail.com

Mª Dolores Navarrete Franco. Enfermera Gestora de Casos. Distrito Granada.

mdnavarre@hotmail.com

Javier Padilla Bernáldez. Médico Interno Residente en Medicina Familiar y Comunitaria. C.S. Castilleja de la Cuesta. Sevilla. Miembro de Honor IFMSA-Spain. javithink@gmail.com

Fermín Quesada Jiménez. Médico de Familia. Centro de Salud de Cartuja. Granada. fquesadaj@meditex.es


Chicos malos

El pasado viernes, también en la facultad de medicina de Granada, un par de horas antes de la inauguración de las Jornadas “Dueño de mi salud“, evento organizado por una de las tres asociaciones de estudiantes de dicha facultad, IFMSA-Granada, se clausuraba un congreso de estudiantes organizado por otra de las asociaciones. Un congreso “como dios manda”, con un comité de honor compuesto por personalidades del mundo académico y colegial, con chicos con corbata, con patrocinadores institucionales (universidad y colegio de médicos) y colaboraciones de empresas varias (laboratorios farmacéuticos incluido).

Motivos, intuyo, más que suficientes para que el congreso tuviera lugar sin más problemas en la sede donde pertenecían SUS organizadores, la propia facultad de medicina. Cosa que no les sucedió a los “chicos malos” de IFMSA, que tuvieron que recurrir a la facultad de derecho y a una asociación de vecinos para que les cedieran espacios para el debate que deparó las jornadas del sábado y el domingo. Y es que ni pagando al parecer les dejaban las aulas en SU facultad. ¿Política de contención de gastos o discriminación? ¿Así trata la universidad a los “chicos malos”?

Por lo pronto, Sergio Minué, Javier Padilla, Juan Gérvas y el firmante mandaremos una carta de protesta al decano de la F. de Medicina, al vicerrector y al rector de la Universidad de Granada, y a la mismísimos consejeros de salud y educación si hace falta, para expresar nuestro malestar y profundo desacuerdo por el trato tan indigno que dispensan desde dicha facultad a SUS alumnos.

Lo peor de todo es que si ya desde la universidad se premia a los chicos buenos y se maltrata a los malos, ¿qué deparará el futuro inmediato, tanto en la formación especializada y en el futuro laboral, a estos futuro galenos?

(Enhorabuena, amigos y amigas de IFMSA-Granada. No sólo habéis dado una lección de saber organizar eventos científicos de buen nivel, no sólo sois maravillosos anfitriones, no sólo sois magníficos y activos participantes, sino que además habéis dado un patadón -elegante y sin acritud- en los mismísimos a todo el mundo académico. Por todo ellos sois todo un ejemplo a seguir. Gracias.)


Recetas liberales para sacar a la sanidad de la crisis (y meterla en otra)

Uno de cada cuatro euros

El 25% del gasto de la Generalitat se destina a la sanidad

Cuando uno lee titulares y contenidos como los de este reportaje termina creyéndose que uno de los problemas por los que no salimos de la actual crisis económica es la sanidad. Esta sanidad ineficiente, que nos cuesta uno de cada cuatro euros a los contribuyentes.

No hay nada mejor que definir el problema para poder afrontarlo, dicen. Y si ese problema lo definimos como nos interesa luego podemos proponer soluciones acordes con dicho interés. Y si ya de paso podemos llevarnos por delante al chivo expiatorio, mejor. Eso es lo que deben haber pensado los autores de este nuevo informe de la consultora PwC. Informe firmado por personajes de la industria tecnológica y farmacéutica, además de consultoras y hospitales privados, e incluso algún que otro consejero y directivo de servicios públicos de salud. Salvo un médico de familia, a la sazón presidente de los colegios de médicos, todos los demás proceden en su gran mayoría de la medicina hospitalaria.

Por tanto, viendo el plantel de figuras es fácil saber qué es lo que les preocupa: la sanidad, culpable, genera deuda, deuda intolerable que hay que resolver, que hay que refinanciar y que sirve como excusa para la introducción de mecanismos de provisión privada de servicios sanitarios, para reivindicar medidas que traten de “preservar la innovación” (y así darle gusto a las industrias) y fijar el objetivo máximo: terminar de darle el giro definitivo de la sanidad al mercado. Un giro basado en la gestión liberal, mayor hospitalcentrismo y la apuesta tecnológica e innovadora, fiel reflejo de las instituciones representadas en el plantel de figuras pensantes.

Hay que gastar menos, pedir menos presupuestos y aguantarnos con lo que tenemos. Trabajar más por menos. Y calladitos, que el personal está en el punto de mira: en definitiva somos unos privilegiados por tener empleo, visto la que está cayendo.

Lo que no dicen estos señores son las posibles consecuencias que esta deriva tendrían. Lo mismo nos sacan de una crisis (la económica) para meternos en otra (la social).

Ya va siendo hora de que haya informes independientes y con una orientación diferente. Que traten de solucionar “los verdaderos temas candentes de la sanidad”, pero la sanidad de las personas (las que trabajan en ella y la que se beneficia de sus servicios), no la de los despachos y bufetes. La sanidad no es como estos iluminados la pintan…

(Foto: Crisis, por Neil T)


Centros de salud solidarios, una muestra más del valor de la AP

El Centro de Salud Lucano (ahora Unidad de Gestión Clínica), junto con el Grupo 3er y 4º mundo de la Samfyc (Sociedad Andaluza de Medicina Familiar y Comunitaria) pretenden generar una red de Centros de Salud comprometidos y Solidarios con su entorno, con la sostenibilidad y el medio ambiente, así como con los mas necesitados de nuestras zonas de acción y de otras más lejanas en vías de desarrollo.

Para ello se han diseñado una serie de acciones que catalogamos por consenso en “Criterios Mayores”, los más deseables, y “Criterios menores”, con algo menos transcendencia. Por supuesto, ésto puede no coincidir con el criterio de otros profesionales ya que ha sido definido en base al entorno y características sociales, culturales y de equipo de la UGC Lucano.

Se define para entrar en la red que se crea el compromiso de una parte importante del equipo a cumplir al menos 5 criterios mayores y 10 menores.

Podéis encontrar más información en la web de la UGC Lucano.

[Foto: Oaxaca resiste y contagia, por Libertinus]


¡Indignémonos!

Hace unos días conocí la publicación de un libro pequeñito pero matón, de un tal Stephane Hessel, hombre de movida y comprometida biografía. En este libro, Hessel nos invita a indignarnos. Y es que sostiene que uno de los motivos por los que no nos movemos y reivindicamos cambios que nos mejoren el día a día es porque no encontramos con facilidad contra qué luchar. Y no es por falta de motivos, como él mismo nos trata de recordar en su libro.

Los ajustes de los servicios públicos están a la orden del día, y los políticos parecen haberse conjurado en hacernos sentir que la situación no es sostenible, que recortar lo ya de por sí recortado es necesario. Reflejo de la crisis de valores y de ideologías, la sanidad está a merced del mercado.

Por tanto, tenemos motivos más que de sobra para indignarnos, para hacer saber que no estamos dispuestos a asumir políticas que acabarán con el sistema públicos de protección y asistencia sanitaria y conllevará una mayor desigualdad en salud entre los más adinerados y los desprotegidos.

¿Se mantendrá la calidad de los servicios con estos recortes? ¿Qué entienden por calidad? Que se lo digan a los desesperados de las listas de espera… y a muchos que no tienen la culpa de haber sido víctimas de un sistema que ha creado una fuerte dependencia de las personas con enfermedades crónicas hacia el sistema sanitario y la industria farmacéutica, entre otros afectados por el recorte…
Cuando hablan de medidas de eficiencia, ¿se refieren a la implantación de la historia clínica compartida para que los usuarios tengan garantizada una comunicación fluida entre profesionales y que a la vez garantice su seguimiento, su seguridad y evite duplicidad de pruebas? ¿Se refieren a crear espacios de discusión y comunicación entre profesionales de los diferentes niveles asistenciales? ¿A apostar por fármacos genéricos, pero de manera racional (no manteniendo la multiplicidad de marcas que sólo fomentan la confusión entre los usuarios, poniéndolos en peligro)? ¿A garantizar que la receta electrónica evite stocks de medicamentos en los botiquines de las casas? ¿A evitar la medicalización de la vida? ¿A fomentar la educación para la salud y la autorresponsabilidad? ¿A implantar políticas que favorezcan que las medidas adoptadas por un departamento no entrenen contradicción con una adecuada promoción de la salud?

(Texto de un correo masivo, vía Carmina)

(Foto: “Historias clínicas“, por José María Pérez Núñez)


Prescrire gana, y con ella la libertad de la ciencia

La revista francesa Prescrire es un ejemplo mundial de independencia y ciencia, uno de los mejores boletines que podemos utilizar para formarnos un juicio sobre los medicamentos, su utilidad y su mejor forma de uso.

Prescrire ha terminado en los tribunales por la demanda del laboratorio Astellas Pharma que juzgaba inadmisible la crítica a la ampliación de indicaciones del tacrolimus tópico, en la dermatitis atópica. Dicho medicamento es un potente inmunosupresor que requiere un uso prudente pues se ha asociado a cáncer de piel y linfomas, entre otros efectos adversos. Prescrire desaconsejaba su utilización en la prevención del eccema atópico ya que la relación beneficio-riesgo es desfavorable, y afortunadamente la justicia le ha dado la razón.

El triunfo legal de Prescrire no elimina “los efectos secundarios” de tal política de demandas, que sobre todo pretende acallar discrepancias y críticas científicas “en origen”. Es decir, lograr la autocensura y limitar la libertad e independencia científica hasta tal punto que se publiquen sólo comentarios favorables o neutrales respecto a la utilidad, mejor uso y seguridad de los medicamentos.

Los medicamentos tienen un campo de honor en el tratamiento de las enfermedades y de los problemas de salud, y sin ellos la vida sería muy distinta, a peor. Pero tan malo sería la falta como es el exceso de medicamentos, por cuanto no existe el medicamento sin efectos adversos. Es imposible utilizar un medicamento sin que se produzcan al tiempo beneficios y daños, y el equilibrio es muchas veces sutil (y desconocido frecuentemente en los nuevos medicamentos). Por ello los profesionales y estudiantes sanitarios precisamos de revistas como Prescrire que analicen con independencia el beneficio-riesgo de los medicamentos, solos o asociados, en la indicación principal y en otras indicaciones, y en pacientes con una y con múltiples enfermedades.

Por todo ello rechazamos de plano la política de demandas judiciales que pretenden limitar o evitar la libertad de crítica científica. En España ya tuvimos un ejemplo que también terminó con el triunfo de la independencia (el caso Merck contra Laporte), pero no basta con lograr la absolución judicial pues el fondo de la cuestión no es ni la multa ni la cárcel sino la seguridad de los pacientes y el beneficio social.


Seguir

Get every new post delivered to your Inbox.

Únete a otros 70 seguidores